
En 30 segundos
Analizamos la sentencia n.º 512/2026 de 3 de noviembre de 2026, dictada por la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Alicante (Id Cendoj: 03014370052026100413).
Muchos caseros piensan que poner una cláusula en el contrato y mandar un burofax es un pase VIP para echar al inquilino cuando quieran.
Y muchos inquilinos hacen las maletas temblando en cuanto ven la palabra “necesidad”.
Esta resolución nos enseña que el papel lo aguanta todo, pero los tribunales exigen pruebas. Si dices que necesitas tu casa para vivir y por eso hay que acabar el contrato de alquiler, más te vale poder demostrarlo de verdad.
El origen del conflicto
Zaida era propietaria de un piso en la costa, que puso en alquiler desde mayo de 2022.
Un buen día, en febrero de 2025, decidió que quería pasar sus últimos años cerca del mar con su marido.
Mandó un burofax a sus inquilinos diciendo que necesitaba recuperar la vivienda por su avanzada edad, por salud y porque iba a vender su residencia habitual para pagar a cuidadores.
Los inquilinos no se lo creyeron y no se fueron, así que terminaron todos en los tribunales.
La propietaria que demandó
Zaida acudió al Juzgado agarrándose al artículo 9.3 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU).
Este artículo te permite saltarte las prórrogas obligatorias del alquiler si necesitas la casa para ti o para familiares de primer grado.
El argumento de la propietaria era simple: “El contrato dice que puedo recuperar la vivienda avisando con tiempo. He avisado en plazo, y además estoy mayor y necesito estar cerca de la playa”.
Los inquilinos a los que llevaron al Juzgado
Rosendo y Victoria, los inquilinos, se plantaron.
Su defensa fue decirle al juez que esa supuesta necesidad no era real.
Argumentaron que Zaida no había aportado ni un solo parte médico, que no había pruebas de sus problemas económicos y que, al momento de poner la demanda, ni siquiera había vendido su otra casa.
En resumen: defenderse alegando que Zaida no necesitaba la casa, simplemente se le había antojado irse a la playa, y que había provocado ella misma la situación.
Lo que decidió el Tribunal
El Tribunal le dio un buen varapalo a la propietaria.
El fundamento clave se resume en esta idea: “La comunicación de la causa no equivale a su acreditación”.
Es decir, tener más de 70 años y querer ver amanecer en la playa es una preferencia personal estupenda, pero no es una “necesidad jurídica” para romper un contrato de alquiler.
Como Zaida no aportó informes médicos que le prescribieran vivir junto al mar, ni justificó cuánto costaban sus cuidadores o sus cuentas bancarias, el juez sentenció que su capricho no estaba por encima del derecho de los inquilinos a quedarse.
Implicaciones prácticas para propietarios e inquilinos en Canarias
Si eres propietario en Canarias y quieres recuperar tu piso de alquiler, grábate esto: inventarte una excusa de salud sin tener informes médicos que la respalden es tirar el dinero en abogados y costas judiciales. Tienes que probar tu necesidad real.
Si eres inquilino y te llega un burofax diciendo “me vuelvo al piso porque estoy mal de lo mío”, no recojas tus cosas corriendo.
Tienes derecho a exigir que te demuestren que esa necesidad es cierta, y no una jugada para subirle el alquiler al siguiente que venga.
Si te encuentras en un lío parecido, ya seas el que quiere recuperar su casa o el que recibe el burofax, podemos ayudarte con eso.
Escríbenos. Nuestro e-mail es info@roda-abogados.com.
Si estamos hasta arriba de trabajo, te diremos quién podría echarte una mano.
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis y autor del libro “Mi casero, mi novia y mi contrato de alquiler”, una guía práctica nacida para desmontar los mitos del mercado inmobiliario.
Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Basta con mandar un burofax para echar a mi inquilino si necesito la casa?
Ni de broma. El burofax es solo el aviso. Si el inquilino dice que no se va y acabas en el juzgado, más te vale llevar los informes médicos, extractos bancarios o certificados que demuestren que de verdad necesitas esa casa para vivir. Si vas de farol, el juez te pillará.
2. Soy inquilino y mi casero dice que necesita la casa para su hijo. ¿Tengo que hacer las maletas ya?
Depende. Si el hijo de tu casero acaba de divorciarse, no tiene a dónde ir, y te lo pueden demostrar, vete buscando cajas. Si te enteras de que el hijo vive de alquiler en otro barrio y el casero solo quiere echarte para poner el piso en Airbnb, no te muevas de ahí. Tienes derecho a que te demuestren esa causa de necesidad.
4. He visto abogados que dan la primera consulta gratis, ¿por qué ustedes cobran 60 €?
Buena pregunta. Ve a los de gratis. En serio, hazlo. Siéntate en su despacho. Te dirán a todo que sí, te dorarán la píldora y antes de que te des cuenta tendrás delante un presupuesto para ir a juicio que te costará un dineral. Y a lo mejor, ni tenías caso. Nosotros cobramos 60 € por estudiar tus papeles y decirte la verdad. Si no hay caso, te vas a casa con 60 € menos, pero con miles de euros ahorrados. Si superas la prueba gratuita y quieres a alguien que no te venda humo para meterte en un pleito inútil, escríbenos.




