
27 DE SEPTIEMBRE DE 2026, NOTICIA “DENTRO DE LA GUERRA POR LA RENTA ANTIGUA: DETECTIVES A LA CAZA DEL FRAUDE Y UN PASTEL MUY JUGOSO”, PUBLICADA POR EL CONFIDENCIAL
Un simple porcentaje médico, o estar empadronado un mes donde no toca, puede hacerte perder la casa donde has vivido 40 años, o costarte una auténtica fortuna si eres el dueño que no logra recuperarla.
En 30 segundos
Hay contratos de alquiler firmados cuando todavía pagábamos en pesetas, no existía internet y los coches no llevaban cinturón de seguridad atrás.
Hoy, esos papeles amarillos son bombas de relojería.
Tenemos a dueños de pisos viendo cómo cobran 150 euros por una vivienda en pleno centro histórico que hoy vale cientos de miles de euros.
Y tenemos a inquilinos ancianos aterrorizados porque sospechan que un detective privado revisa su rutina para intentar echarles.
El nivel de tensión inmobiliaria ha llegado a un punto en que un solo error te manda directo a los tribunales durante años.
Y en un juicio largo, todos pierden dinero, tiempo y salud.
Nuestra intervención
Los periodistas contactaron con nuestro despacho para participar en este reportaje.
¿Por qué? Porque llevamos décadas lidiando con esto en los juzgados.
El artículo recoge: “El abogado grancanario Andrés Roda aporta desde su experiencia los nombres de Vegueta y Triana”. Viviendas espectaculares donde la diferencia entre lo que paga el inquilino antiguo y el precio de mercado puede ser un abismo.
La prensa destaca: “Andrés Roda, que lleva 20 años llevando esta clase de casos, defendiendo a inquilinos como a propietarios”, plasmando la cruda realidad que ve en los pasillos de justicia: “«Ni se imagina la cantidad de casos que tengo donde el inquilino está dispuesto a llegar a juicio: se alargan los plazos y se consumen recursos en casos que podrían haber tenido otra resolución»”.
“Para Roda, que ha vivido estos casos desde ambos lados del juzgado, el caso de Maricarmen es «un fracaso del sistema»“.
Las administraciones públicas se lavan las manos. Dejan que el propietario asuma un papel que no le corresponde a él sino a las administraciones, y la persona vulnerable acaba desahuciada.
Pero ojo, también mostramos la otra cara de la moneda. El reportaje subraya: “el abogado canario saca a colación un caso que acaba de ganar en el que el lanzamiento de una vivienda ocupada por un inquilino condenado a pagar millones de euros se había paralizado durante nueve meses”.
No puedes tratar igual a una persona vulnerable que a un caradura.
Por eso, nuestra intervención en la noticia termina dejando clara nuestra filosofía: “«No se puede utilizar el mismo sistema para personas vulnerables que para gente que se está aprovechando», concluye el abogado, que presume de no trabajar ni con fondos buitre ni con inquilinos que solo pretenden atrincherarse en su vivienda”.
Si haces clic aquí, puede leer el artículo completo, publicado por El Confidencial.




