
En 30 segundos
Analizamos la sentencia n.º 727/2026 de 30 de septiembre de 2026, dictada por la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Barcelona (Id Cendoj: 08019370042026100702).
Te interesará leer esto porque desmonta dos mitos muy peligrosos.
Si eres propietario, te enseñará que ignorar los burofaxes de tu inquilino pidiendo reparaciones te puede salir muy caro.
Y si eres inquilino, aprenderás por qué dejar de pagar el 100% de la renta de golpe porque tienes manchas en la pared es una ruleta rusa judicial.
El origen del conflicto
Juana vivía de alquiler desde 2017.
Al tiempo, las paredes empezaron a llenarse de hongos, el ambiente estaba cargado y el baño no ventilaba bien. Vamos, que la casa tenía humedades serias por filtraciones.
Juana avisó. Insistió. Mandó un burofax en marzo de 2020 pidiendo que se arreglara.
La empresa propietaria miró para otro lado y no hizo nada. Juana, harta de vivir entre manchas y malos olores, tomó una decisión drástica: en mayo de 2020 cerró el grifo y dejó de pagar el alquiler mensual.
La propietaria que demandó
La empresa propietaria fue a los Juzgados.
Su postura era la de siempre: “el inquilino está viviendo en mi casa y no me paga”.
Reclamaron a Juana la friolera de 31.340,07 euros correspondientes a casi cuatro años de rentas impagadas, basando su demanda en la obligación esencial de todo contrato de arrendamiento: el pago de la renta acordada por el uso del inmueble.
Querían su dinero y las rentas futuras que se siguieran sumando.
La inquilina a la que llevaron al Juzgado
Juana no se quedó callada. Se defendió diciendo que ella había dejado de pagar porque la empresa propietaria incumplió primero.
Se agarró al artículo 21 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), que obliga al propietario a realizar todas las reparaciones necesarias para conservar la vivienda en condiciones de habitabilidad.
Además, Juana contraatacó (lo que los abogados llamamos poner una reconvención) reclamando que le pagaran 6.000 euros por los daños morales de haber tenido que vivir en esas pésimas condiciones.
Lo que decidió el Tribunal
La Audiencia Provincial se puso salomónica.
Le dijo a Juana que no podía vivir gratis durante años por muchas humedades que hubiera, porque la casa seguía sirviendo como refugio. Pero también le pegó un buen tirón de orejas a la propiedad.
Basándose en los artículos 1101 y 1124 del Código Civil y aplicando la figura jurídica del cumplimiento defectuoso, el tribunal dictaminó lo siguiente: “Hubo un incumplimiento parcial de la obligación, que debe conducir a una disminución de la cuantía de la renta“.
Como la empresa propietaria no arregló la casa, la Audiencia castigó al casero rebajando el precio del alquiler en una tercera parte.
Juana solo tuvo que pagar 20.893,38 euros en lugar de los más de 31.000 que le pedían, y la Audiencia ordenó que las rentas futuras también tendrían un 33% de descuento hasta que el casero elimine de una vez las humedades.
Implicaciones prácticas para propietarios e inquilinos en Canarias
Si eres propietario en Canarias y tu inquilino te notifica una avería seria o humedades, no te hagas el remolón.
Pensar que el contrato te blinda es un error. Si el juzgado determina que no estás manteniendo la casa en condiciones, te pueden recortar la rentabilidad del alquiler de un plumazo.
Si eres inquilino, cuidado.
Juana tuvo suerte de topar con un tribunal que aplicó una rebaja del alquiler, pero otro tribunal podría haber ordenado su desahucio fulminante por impago.
La jugada de “no arreglo, no pago” es peligrosísima si no se hace bajo una estrategia legal bien atada. Hay que requerir por burofax, documentar los daños con peritos y, llegado el caso, depositar las rentas en el juzgado o pedir la resolución del contrato, pero nunca tomarse la justicia por su mano y dejar de pagar sin más.
Conclusión
Los problemas de alquiler no se arreglan cruzando los dedos para que la otra parte ceda, ni dejando de coger el teléfono.
Si tienes un piso con humedades y el casero no respira, o si tu inquilino ha dejado de pagarte usando las manchas de la pared como excusa, podemos ayudarte con eso. Escríbenos.
Nuestro e-mail es info@roda-abogados.com.
Si estamos hasta arriba de trabajo, te diremos quién podría echarte una mano.
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis y autor del libro “Mi casero, mi novia y mi contrato de alquiler”, una guía práctica nacida para desmontar los mitos del mercado inmobiliario.
Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Preguntas frecuentes que nos hacen sobre esto (y que a lo mejor te rondan la cabeza)
1. ¿Puedo dejar de pagar el alquiler si la pared del salón se me llena de hongos?
Poder, puedes, igual que puedes cruzar la autopista con los ojos cerrados. Otra cosa es que sea buena idea. Si dejas de pagar por las bravas, el casero te meterá una demanda de desahucio. En lugar de dejar de pagar el 100%, la ley te da mecanismos mucho más seguros: burofaxes, peritajes o, como en esta sentencia, pelear que te rebajen la renta. Pero hacerlo por tu cuenta es jugar a la ruleta rusa.
2. Soy propietario y mi inquilino es un quejica con una mancha de humedad enana, ¿tengo que hacerle caso?
Si la mancha es por desgaste suyo o mala ventilación (por ejemplo, porque tiende la ropa mojada dentro de la casa sin abrir la ventana), le toca pintar a él. Pero si es por una filtración del edificio o una tubería tuya, tienes que arreglarlo. Si miras para otro lado, puedes tener que enfrentarte a una demanda.
3. ¿Cuánto cuesta que me miren los papeles?
60 €.
4. He visto abogados que dan la primera consulta gratis, ¿por qué ustedes cobran 60 €?
Buena pregunta. Ve a los de gratis. En serio, hazlo. Siéntate en su despacho. Te dirán a todo que sí, te dorarán la píldora y antes de que te des cuenta tendrás delante un presupuesto para ir a juicio que te costará un dineral. Y a lo mejor, ni tenías caso. Nosotros cobramos 60 € por estudiar tus papeles y decirte la verdad. Si no hay caso, te vas a casa con 60 € menos, pero con miles de euros ahorrados. Si superas la prueba gratuita y quieres a alguien que no te venda humo para meterte en un pleito inútil, escríbenos.



