Cuéntanos tu caso. O no.
Lo que escribas aquí lo leerá un abogado, no un comercial.
Si creemos que podemos ayudarte, te lo diremos.
Si estamos hasta arriba, te diremos quién podría echarte una mano.
Vamos a ser claros.
Esto no es un artículo corporativo aburrido. Esto es para ti si pagaste de más por tu hipoteca. Y también para ti, compañero abogado, si andas buscando luz entre tanta sentencia.
Pero te vamos a pedir un favor: no nos llames.
No es que nos caigas mal. Es que tenemos mucho trabajo. La mayor parte del tiempo nos lo pasamos con la toga puesta, delante de un juez, peleando casos como el tuyo. Si llamas, sonará, sonará y nadie lo cogerá.
Pero si mandas un email, lo leemos. Vaya que si lo leemos.
Antes de escribir ese email, léete esto. Si entiendes lo que te voy a contar, ahorramos tiempo. Tú y yo. Y el tiempo es lo único que no se recupera.
Vamos al lío.
Fácil. Porque te tomaron el pelo.
El banco redactó un contrato (tu hipoteca) y metió una cláusula que decía, básicamente:
“Tú, pequeño consumidor, pagas toda la fiesta: notario, registro, gestoría… todo. Yo, gigante financiero, pago cero”.
Tú firmaste porque querías la casa y porque, seamos sinceros, no te dieron otra opción.
Durante años coló. Hasta que el Tribunal Supremo dijo: “Basta”.
Dijo que eso era abusivo. Y cuando algo es abusivo, es nulo. Como si nunca hubiera existido. Y si nunca existió la obligación de que pagaras tú, tienen que devolverte la pasta.
Pero ojo. Freno de mano. Hay tres líneas rojas. Si cruzas una, deja de leer, esto no es para ti:
Aquí es donde veo a mucha gente perdida y a mucho “experto” prometiendo el oro y el moro.
“¡Recupera TODOS los gastos!”
Mentira.
No vas a recuperar todo. Vas a recuperar lo que se puede ganar. Ni un euro menos, pero ni un euro más. Ir al juzgado a pedir lo que no toca es hacer el ridículo y perder dinero.
Esto es lo que sacamos cuando un juez nos da la razón (que es casi siempre):
¿Y el Impuesto (AJD)?
No. Olvídalo.
Hubo una semana loca en 2018 donde parecía que sí, pero al final dijeron que no. El impuesto lo pagas tú. Si alguien te promete que te va a recuperar el impuesto, te está mintiendo para que firmes la hoja de encargo. Huye.
Si eres un afectado: Te deben el 100% de Registro, Gestoría y Tasación, y el 50% de Notaría. Más los intereses legales desde que lo pagaste (que después de tantos años, es un pico).
Si eres abogado: Céntrate en las STS 24/01/2019, 26/10/2020 y 27/01/2021. Esa es tu munición. No dispares al aire pidiendo el impuesto. Apunta a lo que se gana.
Si has llegado hasta aquí y tienes una hipoteca anterior a junio de 2019, tienes dos opciones:
Si eliges la segunda, vamos al grano. Envíanos un email a info@roda-abogados.com y adjunta:
Lo miramos. Te decimos si es viable. Y si lo es, vamos a por ellos.
Así de simple.
No te compliques. Te hicieron pagar la fiesta a ti, y ahora toca que te devuelvan la entrada. Básicamente:
Los bancos rezan cada noche para que pienses eso. Pero no. Da igual si la firmaste en 2000, 2005 o 2010. Da igual si ya terminaste de pagarla y quemaste las escrituras en una barbacoa. El Tribunal Supremo y Europa han dicho que el reloj para reclamar no empieza a correr hasta que tú sabes que esa cláusula era abusiva. Así que sí, estás a tiempo.
Tranquilo. No eres un desastre, eres una persona normal que no guarda papeles de hace 15 años. Si tienes la escritura y la hoja de liquidación (ese papelajo con números que te dio la gestoría), a menudo nos sobra.
Y si no, la solución es pedirle cuentas a quien se llevó el dinero. Me refiero a la Notaría, el Registro, la tasadora y la gestoría. Todos ellos cobraron, así que ve y pídeles tus facturas. Es su trabajo y tu derecho, así que pídelo sin miedo.
Depende de tu hipoteca, claro. Pero para que te hagas una idea, la media suele andar entre 800 y 3.000 euros. Piénsalo. Es un dinero que dabas por perdido. O mejor dicho, que ni sabías que era tuyo. ¿Te vienen bien 1.500 euros extra caídos del cielo? Pues eso.
Lo normal es que te digan que no. O que te ofrezcan una miseria para que te calles. O que te digan que “ha prescrito” (mentira). Es su guion. Lo tienen ensayado. Pero luego llegan al Juzgado, el Juez ve los papeles, se acuerda de las sentencias del Supremo que te he enseñado antes y les obliga a pagar. Y encima, les condena a pagar las costas (nuestros honorarios).
Casi nunca. Esto es un tema de papeles y cláusulas. Normalmente no hace falta ni que pises el juzgado. Tú haces tu vida, nosotros peleamos con el banco, y tú recibes el ingreso. Fácil.
Lo que escribas aquí lo leerá un abogado, no un comercial.
Si creemos que podemos ayudarte, te lo diremos.
Si estamos hasta arriba, te diremos quién podría echarte una mano.

