
En 30 segundos
Analizamos la sentencia n.º 816/2024 de 09 de septiembre de 2024, dictada por la Sección 5ª de la Audiencia Provincial de Cádiz (Id Cendoj: 11012370052024100676).
Los argumentos de Rita y Celestino
Es 18 de noviembre de 2009. Rita y Celestino van a firmar la hipoteca de su vida con ING Bank. Y, como a casi todos, el banco les pone por delante un contrato de “lentejas”: o lo tomas, o lo dejas.
Entre todo ese papeleo, hay una cláusula que dice que ellos, los clientes, se comen absolutamente todos los gastos de gestoría, notaría, registro y tasación. Años después, se dan cuenta de que eso es una imposición en toda regla, una cláusula abusiva que nunca negociaron, y deciden demandar para pedir la nulidad de esa trampa.
Los argumentos de ING Bank
El banco, lógicamente, no iba a soltar la pasta por las buenas. Tras perder el primer asalto en el Juzgado, ING Bank presentó un recurso de apelación.
Su pelea se centraba en intentar no pagar los intereses desde el momento en que los clientes abonaron esas facturas. Básicamente, querían escurrir el bulto y que, de paso, no les impusieran el pago de las costas judiciales del proceso.
La decisión del Juzgado
El Juzgado de Primera Instancia n.º 2 bis de Cádiz lo tuvo clarísimo. Le dio un buen repaso al banco y dio la razón a Rita y a Celestino.
El juez declaró la nulidad de la cláusula de gastos por ser totalmente abusiva. Condenó a ING Bank a devolverles 992,56 euros, sumándole los intereses legales desde el día que pagaron, y además obligó al banco a pagar las costas del juicio.
La decisión de la Audiencia Provincial
ING Bank pataleó y recurrió a la Audiencia Provincial de Cádiz, pero le salió el tiro por la culata. Los magistrados desestimaron por completo el recurso del banco y confirmaron la condena del Juzgado.
El tribunal se apoyó en el Fundamento de Derecho Segundo para darles el golpe de gracia con el tema de los intereses. La Audiencia aplica la doctrina del Tribunal Supremo y dice que, al imponer todos los gastos al cliente para ahorrarse dinero, el banco se enriqueció injustamente.
La frase lapidaria de la resolución dice así: “la calificación de la cláusula como abusiva es equiparable a la mala fe del predisponente”. Es decir, el banco actuó de mala fe, y por eso tiene que soltar los intereses desde el minuto uno.
Conclusión
Al final de la historia, David vence a Goliat. Rita y Celestino recuperan sus casi mil euros de gastos, más todos los intereses acumulados durante años (otro pico).
ING actuó de mala fe. No fue un despiste del empleado del banco. Sabían perfectamente lo que hacían cuando te colaron esos gastos.
Rita y Celestino ya tienen sus mil euros en la cuenta, más un buen pico de intereses que el banco intentó sudar hasta el último minuto.
Tú puedes seguir dejando tu dinero en sus arcas para que ellos sigan haciendo negocio, o puedes obligarles a soltarlo con intereses y pagando ellos el juicio. Para lo segundo, es por aquí: reclamar los gastos de hipoteca a ING.
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Preguntas Frecuentes que nadie se atreve a contestarte claro
1. ¿De verdad puedo reclamarle al banco los gastos de una hipoteca que firmé hace más de diez años?
Sí. Así de rotundo. Si en tu contrato hay una cláusula que te obligó a pagar todos los gastos del notario, del registro y de la gestoría sin que tú pudieras rechistar, esa cláusula es abusiva. Y lo que es nulo, es nulo siempre. Da igual que la firmaras en 2005 o en 2012.
2. ¿Cuánto dinero estamos hablando? ¿Vale la pena el lío?
Depende de lo que pidieras prestado al banco, pero normalmente hablamos de un buen pico. En la sentencia que acabas de leer recuperaron casi mil euros, más todos los intereses acumulados desde el año 2009. Haz cuentas. Ese dinero está mucho mejor en tu cuenta corriente que en la caja fuerte del banco.
3. ¿Mi hipoteca es de ING Bank como la del artículo, pero la firmé hace más de quince años, ¿me devolverán también los intereses de todo este tiempo?
Sí. No solo te tienen que devolver los mil euros de la notaría, el registro y la gestoría, sino que los jueces han dicho alto y claro que el banco actuó con “mala fe”. ¿Qué significa eso para tu bolsillo? Que ING Bank te tiene que pagar los intereses legales de ese dinero desde el mismo día que lo soltaste allá por 2005, 2008 o cuando firmaras. Si echas cuentas, los intereses de tantos años pueden ser casi tanta pasta como los propios gastos. Una alegría para ti y un buen bocado para el banco.
4. Vale, voy a reclamar. ¿Cuánto me va a costar que miren mi escritura para saber si el banco me debe dinero?
Te lo pongo muy fácil, de frente y sin letra pequeña. Tienes dos opciones. Si quieres venir a vernos y sentarte con nosotros en el despacho, te cobramos 60 €.
Pero, si eres de los que prefieren hacerlo todo desde el sofá de casa sin perder tiempo en atascos, nos envías la documentación por email, le echamos un ojo y te decimos si tienes caso por exactamente 0 €. Sí, lo has leído bien. Nos mandas los papeles, los estudiamos y te damos la respuesta.
5. Pero si les mando los papeles por email y le echan un ojo, ¿luego me van a quitar el 20% de lo que el banco me devuelva, como hacen las plataformas de internet?
Con nosotros eso no pasa. Te miramos los papeles por 0 € a distancia (o por 60 € si vienes al despacho). No nos gusta meter la mano en tu dinero recuperado.



