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Analizamos la sentencia n.º 380/2024 de 31 de mayo de 2024, dictada por la Sección 4 de la Audiencia Provincial de Barcelona (Id Cendoj: 08019370042024100352).
Esta resolución es importante porque anula la estrategia de los bancos, que buscan un resquicio técnico para que el juez considere que no has ganado “al 100%” y así librarse de pagarte los gastos de tu abogado y procurador (las costas).
Aquí, el tribunal da un golpe en la mesa y deja claro que si la cláusula te la impusieron y es abusiva, es la entidad financiera la que paga toda la fiesta.
Los argumentos del afectado: “Devuélveme mi dinero”
Nuestra protagonista es Micaela. El 28 de marzo de 2018 firmó un préstamo hipotecario con ING BANK N.V..
Como era costumbre, la entidad le endosó la totalidad de los gastos de formalización camuflados en la famosa Cláusula Quinta. Micaela, cansada de que le tomaran el pelo, llevó el caso a los tribunales pidiendo algo muy simple: que se declarara nula esa cláusula por ser abusiva y que le devolvieran el dinero abonado por la notaría, el registro de la propiedad y la gestoría, que sumaba un total de 1.076,85 euros.
Los argumentos del banco: “Oye, que esto lo negociamos”
La defensa de ING fue de manual de excusas bancarias.
Afirmaron que la cláusula no fue impuesta, sino “negociada”. Ya sabes, dibujando un escenario en el que Micaela se sentó con el director a debatir las condiciones con un café de por medio.
El banco sostuvo que hicieron un reparto equitativo de los gastos porque, a cambio de que ella pagara eso, ellos perdonaban la comisión de apertura y otras comisiones. Además, sacaron un as de la manga en pleno proceso: mostraron unas facturas afirmando que ellos ya habían pagado 231,69 euros del Registro de la Propiedad.
La decisión del Juzgado: Victoria a medias en Badalona
El Juzgado de Primera Instancia n.º 4 de Badalona le dio la razón en el fondo a Micaela.
Declaró que la cláusula era abusiva y nula, condenando a ING a devolverle 844,54 euros. ¿Por qué menos dinero? Porque al ver que ING aportaba la factura del Registro, Micaela, con buen criterio, renunció a reclamar esos 231,69 euros concretos durante la audiencia previa.
Pero aquí vino la trampa: el juez entendió que, como Micaela había renunciado a una parte de lo pedido, la demanda no se había ganado del todo (estimación parcial) y dictaminó que cada uno pagara a sus propios abogados.
Una jugada maestra para el banco, que usa este miedo a los gastos legales para que miles de clientes se rindan antes de empezar.
La decisión de la Audiencia: ING paga la factura completa
Micaela no se achantó, recurrió a la Audiencia Provincial de Barcelona peleando exclusivamente por esas costas procesales, y ganó.
La Sección Cuarta les dio un repaso recordando que, según el Tribunal Supremo, esos gastos de registro le tocaba pagarlos al banco por ley desde el principio.
Que el banco hubiera pagado su parte y forzado a la clienta a retirar esa pequeña petición no transforma la victoria del consumidor en “parcial”. La Audiencia determinó que la demanda de Micaela había triunfado de manera sustancial.
El fundamento de derecho clave se resume en esta frase lapidaria de la resolución: “…no cabe considerar que la estimación de la demanda fuese por ello parcial, sino, en su caso, atendidas las circunstancias en que se produjo la renuncia, sustancial”.
Es decir: si tienes la razón de fondo y te colaron una cláusula abusiva, no hay trucos procesales que salven a ING de pagar las costas.
Conclusión
ING trató de utilizar un tecnicismo procesal —una renuncia forzada por una factura que ellos mismos sacaron del cajón a mitad del partido— para ahorrarse los honorarios legales de la clienta a la que habían colado una cláusula nula.
La Audiencia Provincial ha dicho basta: las trampas al solitario no sirven. Los bancos cuentan con que el miedo a tener que pagar a tu propio abogado te paralice y dejes el dinero en sus cuentas.
Pero las excusas técnicas ya no les funcionan y la justicia les obliga a cubrir todos los gastos cuando intentan defender lo indefendible.
No dejes que jueguen con tus ahorros ni asumas pérdidas que no te corresponden. Si te decides, haz clic aquí para reclamar los gastos de hipoteca a ING.
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Preguntas Frecuentes para que no te cuenten milongas
1. ¿Si el banco me devuelve una parte del dinero antes del juicio, ya no le condenan a costas?
Eso es exactamente lo que ING intentó colar aquí. Dijeron: “Eh, que yo ya pagué 200 euros del registro por mi cuenta”. La Audiencia les dejó claro que muy bien, pero que la cláusula principal seguía siendo abusiva. Aunque tengas que adaptar tu petición a mitad del camino porque el banco saca facturas de la manga, si ganas el fondo del asunto, las costas las paga el banco. Que no te intimiden con sus maniobras de distracción.
2. Mi hipoteca es de 2018, ¿puedo reclamar todavía?
Fíjate en Micaela, firmó su hipoteca el 28 de marzo de 2018, que está a la vuelta de la esquina en los ritmos bancarios. Da exactamente igual si firmaste en 2004 o en 2018. Si te endosaron de golpe la notaría, la gestoría y el registro sin rechistar, tienes derecho a declarar la nulidad de esa cláusula. Y ojo, la acción para decir que una cláusula abusiva es nula, no prescribe.
3. ¿Me saldrá más caro pagar al abogado que lo que voy a recuperar?
Ese es el gran miedo con el que juegan las entidades para que te quedes en el sofá de tu casa. Por eso esta sentencia es oro puro. Al confirmar que existe una “estimación sustancial”, el tribunal obliga a ING a pagar a los profesionales que te han defendido. Tú recuperas tu dinero y ellos asumen la minuta de los abogados. Fin de la historia del “no te sale a cuenta”.
4. Vale, voy a reclamar. ¿Cuánto me va a costar que miren mi escritura para saber si el banco me debe dinero?
Te lo pongo muy fácil, de frente y sin letra pequeña. Tienes dos opciones. Si quieres venir a vernos y sentarte con nosotros en el despacho, te cobramos 60 €.
Pero, si eres de los que prefieren hacerlo todo desde el sofá de casa sin perder tiempo en atascos, nos envías la documentación por email, le echamos un ojo y te decimos si tienes caso por exactamente 0 €. Sí, lo has leído bien. Nos mandas los papeles, los estudiamos y te damos la respuesta.
5. Pero si les mando los papeles por email y le echan un ojo, ¿luego me van a quitar el 20% de lo que el banco me devuelva, como hacen las plataformas de internet?
Con nosotros eso no pasa. Te miramos los papeles por 0 € a distancia (o por 60 € si vienes al despacho). No nos gusta meter la mano en tu dinero recuperado.



