
En 30 segundos
A los bancos les encanta que pienses que lo que firmas ante notario está escrito en piedra. Pero no es así.
Hoy analizamos la sentencia n.º 684/2025 de 02 de julio de 2025, dictada por la Sección 1 de la Audiencia Provincial de Girona (Id Cendoj: 17079370012025100641).
En ella, un cliente de a pie sienta a ING en el banquillo y recupera el dinero que le cobraron injustamente por formalizar su hipoteca. Es importante porque confirma que, por mucho que el banco te diga que no es así, si no te explicaron bien lo que estabas pagando, ese dinero tiene que volver a tu bolsillo.
El pulso de Nicolas contra el gigante naranja
Nicolás firmó su préstamo con garantía hipotecaria con ING el 5 de agosto de 2013.
Como se hacía por sistema en aquella época, el banco le endosó una cláusula por la que él se comía todos los gastos de formalización de la hipoteca.
Cansado del atropello, Nicolás decidió reclamar la nulidad de esa cláusula por abusiva y exigió que le devolvieran los 1.961,65 euros que soltó de su bolsillo, además de los intereses legales.
Las excusas de ING BANK NV
¿Qué hizo el banco? Lo de siempre. Defender que su cláusula era maravillosa, válida y transparente.
ING alegó que las condiciones se habían negociado con el cliente (como si alguien pudiera negociar la letra pequeña con un banco en 2013) y pidió que, en el peor de los casos, solo se le obligara a devolver el 50% de los gastos de notaría.
La decisión del Juzgado
El Juzgado de Primera Instancia n.º 8 de Girona no se tragó el cuento del banco. Le dio la razón de lleno a Nicolás, declarando nula la cláusula por abusiva y ordenando expulsarla del contrato.
Condenó a ING a pagar los 1.961,65 euros, más los intereses legales desde el día del cobro, y, para rematar, le impuso las costas procesales a la entidad bancaria.
La decisión de la Audiencia
ING, no estaba de acuerdo y recurrió. Pero la Sección 1 de la Audiencia Provincial de Girona desestimó su recurso y confirmó la sentencia inicial punto por punto, volviendo a condenar al banco a pagar las costas del recurso.
El tribunal se basó en que el banco no aportó ni una sola prueba de que hubiera informado al cliente de la trascendencia económica de lo que firmaba.
La frase que lapida al banco es muy clara: “No existe ninguna prueba documental que demuestre que la parte actora se mostrase exigente en las condiciones del préstamo y que negociara cada una de las condiciones económicas del préstamo”.
Lo que dice el Tribunal Supremo (y que no quieren que sepas)
Esta sentencia se alinea con la jurisprudencia consolidada del Tribunal Supremo.
Si vamos al detalle, el Alto Tribunal dictaminó en sus resoluciones de 2018 y 2019 (como bien cita la Audiencia de Girona) que el reparto justo no es que tú pagues todo.
El Supremo dice: 100% de los gastos de Registro de la Propiedad, Gestoría y Tasación te los tienen que devolver. Y los gastos de Notaría, al 50%.
Además, si te están diciendo que “ya es tarde para reclamar”, que sepas que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha declarado que el plazo para pedir tu dinero no empieza a contar desde que firmaste la hipoteca, sino desde que sabes que esa cláusula es abusiva y tienes derecho a recuperar lo tuyo.
Los bancos juegan al desgaste. Creen que, por pereza, por miedo al papeleo o por pensar que es una batalla perdida, les vas a dejar tu dinero en sus cuentas.
ING lo intentó con Nicolás y salió perdiendo. En nuestro despacho llevamos años lidiando con estas mismas tácticas y sabemos exactamente cómo desmontarlas.
Si firmaste tu hipoteca hace años y pagaste todos los gastos, la puerta sigue abierta. No les regales el dinero que te ha costado ganar. Para reclamar los gastos de tu hipoteca a ING, pulsa aquí.
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Preguntas frecuentes que te haces mientras miras de reojo las escrituras de tu casa
1. ¿De verdad puedo reclamar a mi banco o ya se me pasó el arroz?
Ni se te ha pasado el arroz ni caduca mañana. Los bancos van soltando el bulo de que el plazo ya prescribió para que te quedes en el sofá. Mentira. Europa ha dejado clarísimo que el reloj no empieza a correr hasta que tú, como consumidor, eres consciente de que te la colaron con esa cláusula abusiva. Así que sí, estás a tiempo.
2. ¿Cuánto dinero me tienen que devolver exactamente?
Depende de tu factura, pero la regla general que fijó el Supremo es matemática pura: te deben el 100% de lo que pagaste por el Registro de la Propiedad, la Gestoría y la Tasación. Y de la factura del Notario, la mitad. Si sumas eso, más los intereses legales desde el día que soltaste la pasta en el notario, suele salir un buen pico.
3. ¿Tengo que ir a juicio?
No te voy a engañar, los bancos casi nunca pagan por las buenas con una carta amistosa. Les gusta ir al juzgado a ver si te rindes por el camino. Pero la buena noticia es que tú no tienes que pisar los tribunales ni ponerte la toga. Nosotros nos peleamos con ellos, presentamos la demanda y, como en el 99% de estos casos la ley está de tu lado, lo normal es que el juez les obligue a devolverte tu dinero y, además, a pagar los costes del juicio. Tú solo tienes que buscar las facturas.
4. Vale, voy a reclamar. ¿Cuánto me va a costar que miren mi escritura para saber si el banco me debe dinero?
Te lo pongo muy fácil, de frente y sin letra pequeña. Tienes dos opciones. Si quieres venir a vernos y sentarte con nosotros en el despacho, te cobramos 60 €.
Pero, si eres de los que prefieren hacerlo todo desde el sofá de casa sin perder tiempo en atascos, nos envías la documentación por email, le echamos un ojo y te decimos si tienes caso por exactamente 0 €. Sí, lo has leído bien. Nos mandas los papeles, los estudiamos y te damos la respuesta.
5. Pero si les mando los papeles por email y le echan un ojo, ¿luego me van a quitar el 20% de lo que el banco me devuelva, como hacen las plataformas de internet?
Con nosotros eso no pasa. Te miramos los papeles por 0 € a distancia (o por 60 € si vienes al despacho). No nos gusta meter la mano en tu dinero recuperado.




