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Analizamos la sentencia n.º 00626/2024 de 23 de diciembre de 2024, dictada por el Juzgado de Primera Instancia número 4 de León (Id Cendoj: 24089420042024100158).
Esta resolución es importante para los afectados porque demuestra que, cuando haces las cosas bien y aprietas donde duele, hasta las entidades más grandes agachan la cabeza sin rechistar para intentar evitar un daño mayor.
El cliente que no se dejó pisotear por el “banco no banco”
Hablemos de D. Andrés. Este hombre firmó su préstamo hipotecario el 2 de septiembre de 2017.
Como casi todos los mortales en este país, se tragó la famosa cláusula quinta, esa línea en la escritura que decía que él, y solo él, debía rascarse el bolsillo para pagar todos los gastos de formalización de la hipoteca.
Pero Andrés decidió que ya estaba bien de regalar dinero. Reclamó la nulidad de esa cláusula y exigió que le devolvieran lo suyo: el 50% de la factura del notario y el 100% de la gestoría, sumando un total de 714,80 euros, más los intereses correspondientes.
Los argumentos del banco
¿Con qué brillante estrategia jurídica se defendió ING BANK N.V., SUCURSAL EN ESPAÑA? Con ninguna. Silencio absoluto.
La entidad se allanó totalmente a la demanda antes incluso de contestarla. En el argot judicial, “allanarse” significa tirar la toalla.
Sabían perfectamente que la cláusula era abusiva y que no tenían escapatoria. Su único objetivo al rendirse tan rápido era intentar librarse de pagar los honorarios del abogado y del procurador de Andrés.
La decisión del Juzgado
El Juzgado de Primera Instancia Número 4 de León le dio la razón íntegramente a Andrés.
Al rendirse el banco, la magistrada no tuvo que darle muchas vueltas: dictó sentencia condenando a ING a restituir los 714,80 euros cobrados indebidamente. Pero aquí viene lo mejor. ING intentó no pagar las costas diciendo que se habían rendido pronto.
La jueza no les compró el argumento. Apreció “mala fe” en el banco porque, antes de ir a juicio, Andrés les había mandado requerimientos extrajudiciales para arreglarlo por las buenas. Como el banco se hizo el sordo y le obligó a demandar, la jueza les castigó: “Todo lo cual es determinante de la mala fe de la parte demandada y la consiguiente imposición de costas a ésta”.
La decisión del Tribunal Supremo (y lo que debes saber)
Aunque este caso se resolvió rápido en León, la sombra del Tribunal Supremo es alargada.
El Alto Tribunal ya ha dejado claro el reparto de la tarta: si tienes una cláusula abusiva de gastos, el banco te tiene que devolver el 100% de lo que pagaste por el Registro de la Propiedad, la Gestoría y la Tasación, y el 50% de la Notaría.
Andrés pidió exactamente lo que le correspondía por notaría y gestoría, y por eso el banco no tuvo más remedio que tragar.
Además, si tu banco te viene con el cuento de que ya ha pasado mucho tiempo y el plazo de prescripción ha caducado, ni caso. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y el Supremo, lo han dejado claro: el reloj para reclamar no empieza a contar cuando firmaste la hipoteca, sino cuando sabes que te colaron una cláusula abusiva.
ING lo sabía. Sabían que no podían jugar ni la carta del tiempo ni la de los gastos. Pagaron y punto.
Conclusión
ING ignoró a su cliente cuando intentó recuperar su dinero por las buenas. Pensaron que se cansaría.
Pero cuando Andrés presentó la demanda, se rindieron e intentaron, sin éxito, librarse de pagar los gastos del juicio. Al final, el banco ha tenido que devolver hasta el último céntimo, con intereses desde el día que se pagó, e ING ha pagado las costas por actuar de mala fe.
El banco siempre juega con tu miedo y con que la vida no te da tregua. No les regales tu dinero para sus bonus de fin de año. Da el paso y entra aquí para reclamar los gastos de tu hipoteca a ING.
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Preguntas frecuentes o las excusas que pone el banco para no devolver tu dinero
1. Mi banco me dice que ya ha pasado el plazo para reclamar, ¿me rindo?
Ni se te ocurra. Te están intentando colar un farol de manual. Europa y el Supremo ya han puesto firmes a los bancos: el plazo no empieza a correr el día que firmaste la hipoteca hace años, sino el día que te enteras de verdad de que esa cláusula es ilegal y puedes reclamar. Que no te cuenten milongas.
2. ¿Cuánto dinero de mi hipoteca puedo recuperar exactamente?
Te tienen que devolver el 100% de lo que pagaste de Registro de la Propiedad, de la Gestoría y de la Tasación. Y además, la mitad (50%) de la factura del Notario. Coge tus facturas antiguas, súmalo y añádele los intereses legales desde el día que soltaste el dinero. Suele ser un buen pico.
3. Si demando al banco, ¿me va a costar dinero de mi bolsillo?
Fíjate en lo que le pasó a Andrés contra ING. Como el banco se hizo el loco cuando Andrés reclamó de forma amistosa, el juez consideró que actuaron de “mala fe”. ¿Qué significa eso? Que la sentencia condenó al banco a pagar absolutamente todas las costas del procedimiento. Es decir, el banco pagó la fiesta. Punto.
4. Vale, voy a reclamar. ¿Cuánto me va a costar que miren mi escritura para saber si el banco me debe dinero?
Te lo pongo muy fácil, de frente y sin letra pequeña. Tienes dos opciones. Si quieres venir a vernos y sentarte con nosotros en el despacho, te cobramos 60 €.
Pero, si eres de los que prefieren hacerlo todo desde el sofá de casa sin perder tiempo en atascos, nos envías la documentación por email, le echamos un ojo y te decimos si tienes caso por exactamente 0 €. Sí, lo has leído bien. Nos mandas los papeles, los estudiamos y te damos la respuesta.
5. Pero si les mando los papeles por email y le echan un ojo, ¿luego me van a quitar el 20% de lo que el banco me devuelva, como hacen las plataformas de internet?
Con nosotros eso no pasa. Te miramos los papeles por 0 € a distancia (o por 60 € si vienes al despacho). No nos gusta meter la mano en tu dinero recuperado.




