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Analizamos la sentencia n.º 477/2025 de 25 de junio de 2025, dictada por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Lleida (Id Cendoj: 25120370022025100406).
Firmas una hipoteca, el banco te pone el bolígrafo en la mano y, de paso, te endosa todos los gastos de la operación.
Eso es exactamente lo que les pasó a dos clientes de ING. La importancia de esta resolución radica en que desmonta las excusas habituales de los bancos (que si ya prescribió, que si la hipoteca está cancelada, que si hubo negociación) y obliga a la entidad a devolver el dinero que cobró de forma abusiva.
Los argumentos de los afectados: “Quiero mi dinero de vuelta”
Alejandro y Dolores decidieron que ya estaba bien de regalar dinero.
Interpusieron una demanda para que se declarara nula la cláusula de su préstamo hipotecario, firmado el 23 de mayo de 2017, que les obligaba a pagar absolutamente todos los gastos de formalización.
Reclamaron a ING que les devolviera 1.214,21 euros, correspondientes a la mitad de la notaría y la totalidad del registro y la gestoría.
Los argumentos del banco o del fondo: “El manual de excusas de ING”
ING BANK NV sacó a pasear su argumentario de siempre.
Primero, intentaron paralizar el tema diciendo que había que esperar a que Europa decidiera sobre la prescripción.
Luego, soltaron sus tres grandes excusas: que el plazo para reclamar ya había caducado (prescripción), que la cláusula era válida porque la habían “negociado” con los clientes, y que, como el préstamo ya estaba cancelado, no tenía sentido reclamar nada.
La decisión del Juzgado
El Juzgado de Primera Instancia núm. 5 de Lleida compró la versión del banco.
La jueza desestimó la demanda de Alejandro y Dolores, argumentando que ING había demostrado que hubo negociación y un reparto “equitativo” de los gastos, ya que el banco asumió otros costes y renunció a ciertas comisiones.
Para rematar, condenó a los clientes a pagar las costas del juicio.
La decisión de la Audiencia
Alejandro y Dolores no se rindieron y apelaron.
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Lleida revocó la sentencia del juzgado y les dio la razón.
Declararon nula la cláusula abusiva y condenaron a ING a pagar los 1.214,21 euros más los intereses legales desde el día en que los clientes pagaron esas facturas.
En su Fundamento de Derecho Segón (Segundo), el tribunal dejó claro que no hubo ninguna negociación real. Los documentos que presentó el banco eran simple papel mojado prefabricado.
La frase fundamental de la resolución lo clava: “no apreciamos que efectivamente existiera una negociación sobre la cláusula ahora discutida, porque los documentos anteriores son simples formularios estereotipados”.
Además, la Audiencia tumbó las excusas del banco: tener la hipoteca cancelada no te quita el derecho a recuperar tu dinero , y la acción no está prescrita.
La decisión del Tribunal Supremo (y la influencia de Europa)
La Audiencia de Lleida basa su fallo en la doctrina ya blindada del Tribunal Supremo y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
El Supremo, tras varios varapalos europeos, fijó un reparto inamovible: al declararse nula la cláusula abusiva, el banco debe devolver el 100% de los gastos de Registro de la Propiedad, Gestoría y Tasación, y el 50% de los de Notaría.
En este caso, la Audiencia aplica exactamente esto para conceder a los afectados lo que pedían.
Pero lo más potente es cómo resuelven la famosa “prescripción” aplicando la STJUE de 25 de enero de 2024.
El tribunal europeo, y por extensión nuestro Tribunal Supremo, ha dicho que el reloj para reclamar no empieza a contar ni cuando firmas la hipoteca, ni cuando pagas la factura, ni siquiera cuando el Supremo dictó su primera sentencia en 2019.
El plazo solo empieza cuando tú, como consumidor, tienes conocimiento real de que esa cláusula es abusiva y conoces tus derechos.
Por tanto, los bancos ya no pueden usar la excusa del tiempo para quedarse con lo que no es suyo.
Conclusión
Firmas papeles prefabricados, el banco se ahorra sus costes obligándote a pagarlos a ti, y cuando reclamas, te dicen que llegas tarde o que lo negociaron tomando un café.
Esta sentencia demuestra que los tribunales ya no tragan con los formularios estándar de las entidades financieras y que el tiempo juega a favor de quien conoce sus derechos.
El banco no va a llamarte mañana para pedirte perdón e ingresarte el dinero en tu cuenta.
Van a apurar hasta el último segundo esperando que te aburras, que pienses que es mucho lío o que creas que tu caso ya ha caducado.
No tienes por qué dejarles tu dinero para que sigan cuadrando sus balances a tu costa. Por aquí para reclamar los gastos de tu hipoteca a ING.
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Preguntas frecuentes o las excusas de tu banco desmontadas
1. ¿Pero no se me ha pasado el plazo para reclamar a ING?
Los bancos llevan años intentando convencer a todo el mundo de que esto caducaba a los cinco, a los diez o a los quince años desde que firmaste. Mentira. Europa ya les ha parado los pies y ha dicho que el reloj no empieza a contar hasta que tú sabes positivamente que esa cláusula es abusiva y conoces tus derechos. Así que no, no llegas tarde. Llegas justo a tiempo para que te devuelvan lo tuyo.
2. Mi hipoteca ya está cancelada y pagada, ¿puedo rascar algo o me olvido?
Que hayas terminado de pagar tu casa es una gran noticia para ti, pero no borra el hecho de que te cobraron algo ilegal el día uno. Como dice esta misma sentencia, que el préstamo esté cancelado no significa que la cláusula abusiva desaparezca por arte de magia. Tienes interés legítimo y tienes derecho a que te devuelvan el dinero que soltaste en notaría, gestoría y registro.
3. El del banco me dijo que mi cláusula sí era negociada porque me quitaron la comisión de apertura. ¿Me lo trago?
Ni de broma. Eso es exactamente lo que alegó ING en este caso: “Oye, que no les cobré comisión de apertura, así que negociamos”. Los tribunales dicen que usar impresos estandarizados y perdonarte una comisión por política comercial no significa que tú te sentaras a negociar libremente el pago de la notaría y el registro. Te lo impusieron. Y si es impuesto, es nulo.
4. Vale, voy a reclamar. ¿Cuánto me va a costar que miren mi escritura para saber si el banco me debe dinero?
Te lo pongo muy fácil, de frente y sin letra pequeña. Tienes dos opciones. Si quieres venir a vernos y sentarte con nosotros en el despacho, te cobramos 60 €.
Pero, si eres de los que prefieren hacerlo todo desde el sofá de casa sin perder tiempo en atascos, nos envías la documentación por email, le echamos un ojo y te decimos si tienes caso por exactamente 0 €. Sí, lo has leído bien. Nos mandas los papeles, los estudiamos y te damos la respuesta.
5. Pero si les mando los papeles por email y le echan un ojo, ¿luego me van a quitar el 20% de lo que el banco me devuelva, como hacen las plataformas de internet?
Con nosotros eso no pasa. Te miramos los papeles por 0 € a distancia (o por 60 € si vienes al despacho). No nos gusta meter la mano en tu dinero recuperado.




