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Analizamos la sentencia n.º 376/2025 de 13 de marzo de 2025, dictada por la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Navarra (Id Cendoj: 31201370032025100555).
Esta resolución es importante para cualquier afectado por una hipoteca. Nos cuenta la historia de un cliente que hizo las cosas bien, reclamó a su banco, fue ignorado y tuvo que ir a juicio. El banco intentó no pagar los gastos del abogado del cliente, pero la Justicia le ha dicho que de eso nada. Si el banco te obliga a demandar porque no te hace caso, el banco paga.
Los argumentos de Victorio (el cliente que no se rindió)
Victorio firmó su préstamo hipotecario el 8 de octubre de 2008. Como a todo el mundo en esa época, le incluyeron en la hipoteca la famosa cláusula quinta, esa que decía que el cliente pagaba absolutamente todos los gastos de notaría y registro para formalizar el préstamo.
El 29 de diciembre de 2020, Victorio hizo lo que hay que hacer. Mandó un escrito a atención al cliente de ING diciendo: “Oye, que el Tribunal Supremo y Europa dicen que esta cláusula es abusiva. Hay que anularla o nos vemos en los juzgados”.
No pidió dinero exacto en ese momento, solo que quitaran la cláusula nula. Y esperó.
Los argumentos de ING BANK (hacerse el sueco)
La estrategia del banco fue la más vieja del mundo: el silencio. No contestaron.
Cuando Victorio presentó la demanda, el banco se opuso en primera instancia, pidiendo que se desestimara todo y que, encima, le cobraran las costas al cliente.
Su argumento, básicamente, era alargar el asunto todo lo posible para ver si el cliente se cansaba o el juzgado le daba un respiro.
La decisión del Juzgado (una de cal y otra de arena)
El Juzgado de Primera Instancia n.º 7-BIS de Pamplona le dio la razón a Victorio, a medias, el 11 de abril de 2023.
El juez dijo: “Sí, la cláusula es nula y abusiva”. Pero luego añadió: “Como Victorio no ha presentado las facturas para reclamar los euros exactos que pagó de más, el valor de este pleito es indeterminado. Así que no condeno al banco a pagar las costas”.
Básicamente, el cliente ganó, pero le tocaba pagar a su abogado. Un negocio ruinoso.
La decisión de la Audiencia (poniendo las cosas en su sitio)
Victorio recurrió, y la Audiencia Provincial de Navarra puso orden.
El tribunal fue tajante y revocó la decisión sobre las costas. Explicó que da igual que el cliente no reclamara una cantidad líquida. El banco había recibido un requerimiento previo, fehaciente y justificado, y lo ignoró. Eso, en derecho, se llama mala fe.
El fundamento de derecho clave es el Segundo, donde el tribunal aplica el principio de efectividad europeo. La frase que resume todo y que a los bancos les escuece es: “condicionar el resultado de la distribución de las costas de un procedimiento de esa índole únicamente a las cantidades indebidamente pagadas y cuya restitución se ordena puede disuadir al consumidor de ejercer tal derecho”.
Es decir: si el consumidor tiene que pagar de su bolsillo para anular una cláusula abusiva, nadie reclamaría. Así que, paga ING.
La decisión del Tribunal Supremo (las reglas del juego)
Aunque esta sentencia concreta es de la Audiencia Provincial, se apoya en unas reglas del juego que ya ha dejado clarísimas el Tribunal Supremo y que todo hipotecado debe conocer.
El Supremo ya ha fijado el reparto exacto. Si tienes una hipoteca anterior a 2019, el banco tiene que devolverte el 100% de lo que pagaste por el Registro de la Propiedad, el 100% de los gastos de Gestoría, el 100% de la Tasación y el 50% de la factura de la Notaría, en relación con la constitución del préstamo hipotecario. Fin de la discusión.
Y sobre el plazo de prescripción (el tiempo límite para reclamar), el TJUE también le ha dado un varapalo a los bancos: el plazo no empieza a contar desde que firmaste la hipoteca, ni desde que pagaste las facturas, sino desde que tú, como consumidor, tienes conocimiento real de que esa cláusula es abusiva y de tus derechos para reclamar. El Supremo español ha tenido que asimilar esto, dejando la puerta abierta para que puedas reclamar tu dinero, por muchos años que hayan pasado.
Conclusión
Victorio avisó, ING miró para otro lado, y al final la Justicia obligó al banco a anular la cláusula y pagar las costas del juicio.
La moraleja es simple: los bancos juegan a desgastarte, a que el miedo a pagar abogados te paralice, pero la ley europea y española está para que no te cueste un euro recuperar lo que es tuyo.
Si tienes una hipoteca y te colaron estos gastos, cada día que dejas pasar es dinero tuyo que se queda en sus cuentas. No les regales tu dinero; haz clic aquí para reclamar los gastos de tu hipoteca a ING.
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Preguntas frecuentes o lo que tu banco no quiere que sepas
1. ¿Por qué el banco no me contesta cuando reclamo mis gastos?
Porque les sale a cuenta. Juegan a la estadística. Saben que de cada 10 personas a las que ignoran, 8 se rinden y no van a un abogado. Es puro negocio. Con esta sentencia (y otras idénticas), les están diciendo que son ellos quienes tienen que pagar la fiesta.
2. ¿Tengo que pagar yo a mi abogado si demando al banco y gano?
Si hacemos las cosas bien, no. La jugada es mandarles un requerimiento extrajudicial primero. Si se hacen los locos (que es lo habitual) y luego ganamos en el juzgado, la ley dice que hay mala fe. Y si hay mala fe, el juez obliga al banco a pagar nuestras minutas.
3. ¿Ya es tarde para reclamar mi hipoteca de 2008?
Para nada. Europa le ha leído la cartilla a los bancos con esto. El reloj no empezó a correr el día que firmaste. Empieza cuando sabes que te están tomando el pelo. Tienes tiempo, pero no te duermas.
4. Vale, voy a reclamar. ¿Cuánto me va a costar que miren mi escritura para saber si el banco me debe dinero?
Te lo pongo muy fácil, de frente y sin letra pequeña. Tienes dos opciones. Si quieres venir a vernos y sentarte con nosotros en el despacho, te cobramos 60 €.
Pero, si eres de los que prefieren hacerlo todo desde el sofá de casa sin perder tiempo en atascos, nos envías la documentación por email, le echamos un ojo y te decimos si tienes caso por exactamente 0 €. Sí, lo has leído bien. Nos mandas los papeles, los estudiamos y te damos la respuesta.
5. Pero si les mando los papeles por email y le echan un ojo, ¿luego me van a quitar el 20% de lo que el banco me devuelva, como hacen las plataformas de internet?
Con nosotros eso no pasa. Te miramos los papeles por 0 € a distancia (o por 60 € si vienes al despacho). No nos gusta meter la mano en tu dinero recuperado.




