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Cándido y Delfina pelearon con uñas y dientes hasta el final para arrancar el IRPH de su hipoteca con UCI.
¿El resultado? El Supremo les ha dado con la puerta en las narices. Vienen a decir que, aunque el banco no fuera transparente explicándoles las condiciones de la hipoteca, la cláusula se queda. Y encima, les toca pagar las costas. Un desastre.
Las cláusulas que se discutían
Esta historia empieza en febrero de 2007 en Las Palmas de Gran Canaria.
D. Cándido y D.ª Delfina firmaron dos préstamos hipotecarios con la entidad Unión de Créditos Inmobiliarios, S.A. (UCI). A los seis meses de firmar, se les acababa el tipo fijo y empiezan a pagar con el temido IRPH.
Los afectados se cansaron de pagar de más y acudieron a los tribunales pidiendo algo lógico: que se anulara por falta de transparencia esa cláusula y les pusieran el Euríbor.
De paso, también reclamaron contra una salvajada de cláusula que les clavaba un 18% de interés de demora. El banco, que tonto no es, se rindió rápido con lo del 18% porque sabía que era indefendible. Pero con el IRPH se atrincheraron.
Los argumentos del banco
UCI se defendió con el manual clásico de la banca. ¿Para qué iban a sudar si los Juzgados de Las Palmas ya les habían dado la razón antes de llegar al Supremo?
Su argumento era el de siempre: que la cláusula era clara, que estaba aprobada por el Banco de España y que el hecho de que a los afectados les saliera más caro pagar con IRPH que con Euríbor no significaba que hubiera ninguna trampa.
La decisión del Tribunal Supremo
El Tribunal Supremo ni parpadeó. Agarró el recurso de Cándido y Delfina y lo tiró a la papelera. Y para rematar la faena, les impuso las costas procesales a los afectados.
El fallo se escuda en la última interpretación que se han sacado de la manga para salvarle los muebles a la banca. Básicamente, aplican la doctrina europea diciendo que sí, que puede que el banco no te explicara las cosas claras, pero eso no es suficiente para anular nada.
La frase letal del tribunal es esta: “la falta de transparencia es condición necesaria para apreciar la abusividad de la cláusula IRPH, pero no es suficiente”.
Es decir, que te pueden ocultar información, pero si no demuestras que actuaron de mala fe y te causaron un desequilibrio brutal…Te aguantas y sigues pagando.
Conclusión
La justicia es igual para todos, pero cuando hay bancos a veces parece un poco menos igual. Seguir peleando el IRPH a ciegas basándose solo en que no te lo explicaron bien es hoy por hoy un suicidio judicial. Hay que ser francos. Si quieres ver cómo está el panorama real y sin adornos, pásate por aquí: Sentencias sobre el IRPH.
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Preguntas frecuentes sobre el IRPH
1. ¿Es difícil ganar ahora por el IRPH?
No es difícil. Es casi un milagro. El Tribunal Supremo ha movido la portería a mitad del partido y lo ha puesto prácticamente imposible. Ya no vale con demostrar que el empleado de la sucursal no te explicó nada. O demuestras un desequilibrio y una mala fe brutal, o pierdes.
2. Si el banco no explicó cómo se calculaba, ¿no es nulo?
Aquí está la gran estafa jurídica. Los jueces reconocen que el banco te ocultó información (falta de transparencia), pero luego dicen que eso no importa si el precio no es “abusivo” comparado con el mercado. Es como si te venden un coche sin frenos pero el juez dice que, como el precio era barato, no puedes quejarte. Aunque, de barato luego, poco.
3. ¿Merece la pena reclamar?
Desde nuestro punto de vista, a día de hoy, no. Salvo en un caso concreto que te cuento en la siguiente pregunta, aún no recomendamos reclamar la nulidad de la cláusula que impone el IRPH.
4. ¿No están aceptando llevar ningún caso de IRPH?
Algunos sí. Sólo los casos de subrogaciones al promotor donde el afectado no recibió ni un solo papel, ni oferta vinculante, ni tuvo capacidad de negociación alguna. Esos casos aún tienen una rendija abierta, siguiendo lo establecido por el Tribunal Supremo en la sentencia que analizamos en este artículo.
5. ¿Cuánto cuesta que me miren los papeles?
60 €. Pero solo vemos un caso a la semana. Uno, no más.
6. Hay abogados que no cobran nada por mirarlo, ¿por qué ustedes cobran 60 €?
Esos 60 € son un filtro.
Revisar una escritura de arriba a abajo, buscando las trampas reales y estudiando si de verdad hay partido o no, lleva su tiempo. Y nosotros cobramos por nuestro tiempo para poder decirte la verdad. Si lo hiciéramos gratis, tendríamos que meterte en un pleito sí o sí (aunque lo fueras a perder) solo para intentar rentabilizar ese tiempo. Y nosotros no trabajamos así.
Pero te propongo algo: ve primero con esos despachos que te lo miran a coste cero. En serio, ve a verlos. Escucha lo que te cuentan y, sobre todo, lee con lupa la letra pequeña de lo que te van a hacer firmar.
Si al final del proceso ves que no intentan quedarse con el dinero de tu viaje a Disney o con lo que te iba a costar la reforma del baño (te explicamos exactamente cómo funciona la trampa de los abogados “gratis” si haces clic aquí), entonces adelante, quédate con ellos.
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