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Analizamos la sentencia n.º 1242/2026 de 21 de julio de 2026, dictada por la Sección Primera del Tribunal Supremo (Id Cendoj: 28079110012026101222).
Tener un inmueble a medias con un familiar puede ser fantástico.
O puede convertirse en una auténtica pesadilla. Más aún si el inquilino deja de pagar tu parte y tu propio pariente se pone de su lado para intentar bloquear cualquier acción legal.
Esta sentencia cambia las reglas del juego cuando los dueños están enfrentados y no logran ponerse de acuerdo.
El origen del conflicto
Te pongo en situación. Carolina y Esteban son hermanos. Son dueños de una finca a medias, al cincuenta por ciento.
En su día, decidieron alquilarla por veinte años a una cooperativa agrícola. El problema es que esa cooperativa la controla y dirige, precisamente, el propio Esteban.
Para que las cuentas estuvieran claras y no hubiera malentendidos, firmaron ante notario un acuerdo: el inquilino pagaría la mitad del alquiler directamente a Carolina y la otra mitad a Esteban.
Pero de repente, el inquilino dejó de pagarle a Carolina su parte durante años (2020 y 2021), mientras que Esteban seguía controlando la empresa.
Una jugada redonda para él. Y un agujero en la cuenta bancaria para ella.
La propietaria que demandó
Harta de no cobrar su dinero, Carolina pasó a la acción.
Interpuso una demanda de desahucio por falta de pago y reclamación de las rentas debidas.
Su argumento era lógico: si el inquilino no me paga mi parte, rompo el contrato de arrendamiento. Legalmente, Carolina defendía su interés legítimo y directo.
El obstáculo era el artículo 398 del Código Civil, que habitualmente exige que la mayoría de los propietarios estén de acuerdo para tomar decisiones importantes sobre un bien común.
Ella no tenía mayoría, solo la mitad.
Así que argumentó algo muy lógico: su hermano estaba aliado con el inquilino. No defendía los intereses de la propiedad, defendía su propio bolsillo.
El propietario y el inquilino a los que llevaron al Juzgado
Esteban y la cooperativa inquilina fueron de la mano al Juzgado.
Se defendieron conjuntamente y se opusieron al desahucio. Su escudo fue la pura teoría legal. Se agarraron a la literalidad de los artículos 398 y 394 del Código Civil.
Argumentaban que Carolina, al tener solo el cincuenta por ciento de la propiedad, no podía tomar decisiones unilaterales.
Como no había mayoría y Esteban se oponía expresamente a echar al inquilino, decían que ella no estaba legitimada para iniciar el desahucio en nombre de la comunidad de bienes.
Básicamente, le decían al juez: “Ella sola no manda, y como yo no quiero echar al inquilino, el contrato sigue vivo”.
Lo que decidió el Tribunal
El Tribunal Supremo no se dejó engañar y le dio toda la razón a Carolina. Los magistrados vieron claramente la trampa.
Si aplicaban la norma de forma ciega y estricta, Carolina jamás podría cobrar ni recuperar su finca, porque el inquilino que no pagaba y el hermano que bloqueaba el desahucio compartían los mismos intereses.
El fundamento de derecho clave se centra en que no se puede utilizar el Código Civil para amparar un abuso de derecho.
La frase que mejor representa el sentido de la sentencia y que tumba los argumentos de la defensa es: “el interés del otro comunero no coincide en absoluto con el interés de la comunidad, sino que se trata de un interés personal propio o equiparable al de la parte arrendataria”.
Con esto sobre la mesa, el Tribunal reconoció la legitimación de Carolina y permitió la resolución del contrato de arrendamiento.
Implicaciones prácticas para propietarios e inquilinos en Canarias
Si tienes pisos o locales alquilados en Canarias, presta atención. Mi padre y yo vemos esto a diario en el despacho: las herencias proindiviso son un terreno pantanoso.
Si eres propietario y compartes titularidad con tus hermanos o exsocios, redacta los contratos blindando cómo se divide la renta.
Que quede por escrito quién cobra qué. Esta sentencia abre la puerta a que, si uno de los dueños sabotea el alquiler por intereses propios, el dueño perjudicado pueda echar al mal inquilino sin depender de la firma del familiar conflictivo.
Si eres inquilino, ten mucho cuidado con las alianzas. Pactar por detrás con uno de los dueños para dejar de pagar al otro ya no es una estrategia segura. Los jueces están cazando estas maniobras.
Si te encuentras en una situación parecida, podemos ayudarte con eso. Escríbenos.
Nuestro e-mail es info@roda-abogados.com.
Si estamos hasta arriba de trabajo, te diremos quién podría echarte una mano.
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Preguntas frecuentes (y no tan frecuentes) sobre desahucios a medias
1. ¿De verdad puedo echar a un inquilino si mi hermano o expareja no quiere firmar la demanda?
Si tu caso es como el de la sentencia, sí. El Supremo ha dicho basta a la dictadura del propietario que bloquea todo por mala fe o porque tiene un chanchullo montado con el inquilino. Si te deben tu parte de la renta y el otro se pone de perfil, tienes derecho a defender tu bolsillo.
2. Mi inquilino me paga a mí, pero a mi hermana no. ¿Me pueden meter en un lío?
Tu hermana podría pedir la resolución del contrato si demuestra que hay un impago real y persistente hacia ella. El alquiler es indivisible en su uso: o están al día con todos, o se arriesgan a irse a la calle. Que te paguen a ti no es un escudo mágico si el contrato obliga a pagar a ambas partes.
3. ¿Cuánto cuesta que me miren los papeles?
60 €.
4. He visto abogados que dan la primera consulta gratis, ¿por qué ustedes cobran 60 €?
Buena pregunta. Ve a los de gratis. En serio, hazlo. Siéntate en su despacho. Te dirán a todo que sí, te dorarán la píldora y antes de que te des cuenta tendrás delante un presupuesto para ir a juicio que te costará un dineral. Y a lo mejor, ni tenías caso. Nosotros cobramos 60 € por estudiar tus papeles y decirte la verdad. Si no hay caso, te vas a casa con 60 € menos, pero con miles de euros ahorrados. Si superas la prueba gratuita y quieres a alguien que no te venda humo para meterte en un pleito inútil, escríbenos.

