
En 30 segundos
Analizamos la sentencia n.º 189/2026 de 31 de julio de 2026, dictada por la Sección 3 del Tribunal de Instancia de Torrelavega (Id Cendoj: 39087410032026100006).
Esta resolución te interesa si tienes propiedades alquiladas o si vives de alquiler.
Básicamente, te enseña que hacer las notificaciones previas de forma correcta es la línea que separa recuperar tu casa o comerte a un inquilino moroso durante meses.
Y si eres inquilino, te demuestra que ignorar los problemas (o no ir al juzgado) no hace que desaparezcan, solo acelera que te echen a la calle.
El origen del conflicto
Nos vamos a un contrato de alquiler de los antiguos, firmado el 1 de agosto de 1987.
Durante años todo debió ir razonablemente bien, hasta que la maquinaria se atascó. Los inquilinos dejaron de pagar la renta y acumularon una deuda de 1.440 euros hasta junio de 2026.
Los dueños, viendo el panorama, decidieron mandar un burofax a principios de enero para exigir el dinero. Luego mandaron otro en febrero, pero se equivocaron de número de portal.
Y claro, los inquilinos intentaron usar ese error como tabla de salvación para no pagar y no irse.
El propietario que demandó
Jesús Luis y Juan Ignacio, los propietarios, hicieron lo que hay que hacer cuando te toman el pelo: ir al Juzgado.
Interpusieron una demanda de juicio verbal pidiendo dos cosas muy claras, el desahucio (recuperar su vivienda) y que les pagaran los 1.440 euros que les debían.
Su argumento era puro sentido común respaldado por la ley: el artículo 27.2 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), que dice que si el inquilino no paga la renta, el contrato se rompe.
También se apoyaron en el artículo 1124 del Código Civil, que regula el incumplimiento de los contratos.
Para redondear la jugada, presentaron el justificante de Correos demostrando que el inquilino había recogido el burofax en enero, cerrándole así la puerta a la “enervación” (que es el derecho del inquilino a pagar a última hora en el juzgado para paralizar el desahucio).
El inquilino al que llevaron al Juzgado
En el otro lado del cuadrilátero estaban Ceferino y su madre, Virginia.
Virginia ni se molestó en aparecer por el juzgado, así que la declararon en rebeldía. Ceferino sí dio la cara, pero su estrategia fue un tiro al aire.
Reconoció que no había pagado.
Su única defensa fue intentar aferrarse a un tecnicismo: dijo que el burofax de enero no se le había notificado bien a su madre y que el segundo burofax, el de febrero, tenía mal la dirección.
Con esto, pretendía que la Juez le permitiera “enervar” la acción, es decir, pagar lo que debía en ese momento y seguir viviendo en la casa como si nada hubiera pasado.
Lo que decidió el Tribunal
La Juez no compró las excusas del inquilino.
Declaró resuelto el contrato de 1987, ordenó que los inquilinos dejen la finca libre, y los condenó a pagar los 1.440 euros más 250 euros por cada mes que sigan ocupando la casa hasta que entreguen las llaves.
Y, por si fuera poco, les endosó las costas del juicio (los gastos de los abogados y procuradores).
El fundamento clave es que el primer burofax iba dirigido a ambos y lo recogió Ceferino en su casa.
La Juez entiende que, al vivir juntos, la madre también se da por notificada. El error del segundo burofax es irrelevante porque el primero ya cumplió su función.
La frase que lapida el caso es: “no ha lugar a la enervación planteada de contrario”.
Implicaciones prácticas para propietarios e inquilinos en Canarias
Si eres propietario: no te lances a demandar sin antes preparar el terreno. El burofax es tu mejor amigo.
Si envías un burofax bien redactado reclamando la deuda y das el plazo legal, bloqueas la posibilidad de que el inquilino moroso te pague en el juzgado y se quede en tu casa. Haz las cosas bien desde el minuto uno.
Si eres inquilino: esconder la cabeza como un avestruz no funciona.
No recoger un burofax, no contestar a las demandas o no presentarte al juicio (declararte en rebeldía) no frena la maquinaria judicial.
Al revés, hace que pierdas el derecho a defenderte y que el desahucio llegue más rápido de lo que crees.
Conclusión
Tener a un inquilino que no paga o lidiar con un requerimiento mal hecho te quita años de vida.
En el despacho, llevamos viendo este tipo de historias a diario, y utilizamos ese conocimiento para conseguir que nuestros clientes puedan dormir tranquilos.
Si te ves en una situación parecida, escríbenos. Podemos ayudarte con eso.
Nuestro e-mail es info@roda-abogados.com.
Si estamos hasta arriba de trabajo, te diremos quién podría echarte una mano.
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Preguntas frecuentes que te haces antes de ir a un abogado (y que nadie te responde claro)
1. ¿Me pueden echar de la casa si solo debo un mes de alquiler?
Sí. La ley no dice que tengas que deber seis meses o un año para que el dueño se harte. Si el contrato dice que pagas del 1 al 5 y llega el día 6 y no has pagado, el propietario ya puede empezar a mover los papeles. Otra cosa es que por un mes se suela intentar hablar primero, pero por poder, se puede.
2. ¿Qué pasa si el cartero me trae un burofax del dueño y no lo cojo?
Que te estás tirando piedras a tu propio tejado. El juez va a dar por hecho que no lo cogiste porque no te dio la gana, y la notificación se considera hecha a efectos legales. Solo consigues perder tu oportunidad de tratar de encontrar antes la solución al problema.
3. ¿Cuánto cuesta que me miren los papeles?
60 €.
4. He visto abogados que dan la primera consulta gratis, ¿por qué ustedes cobran 60 €?
Buena pregunta. Ve a los de gratis. En serio, hazlo. Siéntate en su despacho. Te dirán a todo que sí, te dorarán la píldora y antes de que te des cuenta tendrás delante un presupuesto para ir a juicio que te costará un dineral. Y a lo mejor, ni tenías caso. Nosotros cobramos 60 € por estudiar tus papeles y decirte la verdad. Si no hay caso, te vas a casa con 60 € menos, pero con miles de euros ahorrados. Si superas la prueba gratuita y quieres a alguien que no te venda humo para meterte en un pleito inútil, escríbenos.




