
En 30 segundos
Los bancos no pueden jugar al desgaste. Si pagaste gastos de hipoteca de ING antes de 2019, te los tienen que devolver y, ojo, con intereses desde el día que soltaste el dinero, no desde hoy.
Analizamos la Sentencia n.º 186/2025 de 25 de marzo de 2025, dictada por la Sección 5ª de la Audiencia Provincial de Cádiz (Id Cendoj: 11012370052025100172). Si haces clic aquí, puedes consultar el texto completo de la sentencia n.º 186/2025, dictada por la Audiencia Provincial de Cádiz.
Cuando Milagros y Julián dijeron “basta”
Esta historia empieza un 8 de noviembre de 2010.
Ese día, Milagros y Julián firmaron su hipoteca con ING. Probablemente salieron del notario con una carpeta llena de papeles, una sonrisa nerviosa y la cuenta corriente temblando.
Lo que no sabían entonces es que en esa escritura, concretamente en la cláusula quinta, había una trampa. Una de esas cláusulas que dicen, básicamente: “Todo lo paga el cliente”.
Notario, registro, gestoría, tasación…Todo salió de su bolsillo.
Años después, se dieron cuenta de la jugada. Su argumento ante el juez fue sencillo: “Oiga, nadie negoció esto conmigo. Me lo impusieron. Esa cláusula es abusiva y quiero que me devuelvan mi dinero porque el banco se ha ahorrado unos costes que le tocaba pagar a él”.
Así de simple. Y así de potente.
La defensa de ING (o el intento de no pagar)
ING, como suele pasar en estos casos, no estaba por la labor de devolver nada amistosamente.
Su estrategia en el recurso de apelación no fue negar la evidencia (porque el Supremo ya ha dejado claro que estas cláusulas son nulas), sino intentar pagar menos.
Se agarraron a dos clavos ardiendo:
Primero, intentaron decir que la cláusula era transparente y comprensible. Segundo, y aquí es donde duele, pelearon por los intereses. Básicamente venían a decir: “Vale, si tengo que devolver el dinero, te devuelvo lo justo, pero no me pidas los intereses generados desde 2010”.
Querían ahorrarse más de una década de rendimientos de un dinero que no era suyo. También intentaron librarse de pagar las costas del juicio, alegando que como no se devolvía el 100% de lo pedido (el impuesto AJD casi nunca se devuelve), no debían ser condenados a pagar al abogado de los clientes.
Lo que dijo el Juzgado de Primera Instancia
El Juzgado de Primera Instancia n.º 2 BIS de Cádiz no se dejó impresionar.
El 17 de septiembre de 2020 dictó sentencia y le dio la razón a Milagros y Julián. Declaró nula la cláusula de gastos por abusiva.
Las cuentas salieron así: ING tenía que devolver 1.213,43 euros. No se devolvía el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (esto es lo habitual, el impuesto le toca al consumidor), y se condenó a ING a pagar las costas del juicio.
ING, no contento con esto, decidió recurrir a la Audiencia Provincial. Mala idea.
El portazo de la Audiencia Provincial de Cádiz
Aquí es donde la cosa se pone interesante. La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Cádiz cogió el recurso de ING y lo desmontó pieza por pieza en su sentencia de marzo de 2025.
Confirmaron que la cláusula es nula porque no hubo negociación real. Pero fueron más allá y aclararon tres puntos vitales para ti si estás en esta situación:
- Gastos de Gestoría y Tasación: los paga el banco. Al 100%. Se basan en que, si no hay una ley nacional que diga lo contrario, ante una cláusula abusiva, el consumidor no paga.
- Los intereses: ING quería pagar intereses solo desde la sentencia. La Audiencia dijo que ni hablar. Aplicando el criterio de enriquecimiento injusto y “pago de lo indebido”, el dinero genera intereses desde que tú pagaste la factura, no desde que el juez te da la razón. El fundamento clave dice literalmente: “Debe desestimarse el motivo imponiendo a la entidad bancaria el abono de los intereses correspondientes a los gastos indebidamente abonados desde la fecha de cada abono”.
- Las costas: aunque no te devuelvan el impuesto (AJD), si el banco pierde la nulidad de la cláusula, paga las costas. Esto es clave para que a la gente no le de miedo demandar por si les sale caro el abogado. La Audiencia cita al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para recordar que no condenar en costas al banco podría “disuadir al consumidor de ejercer tal derecho”.
Conclusión
ING recurrió para intentar ahorrarse los intereses y las costas, y acabó pagando los gastos, los intereses desde 2010 y, además, las costas del recurso.
Lo que tienes que sacar en claro de esto es que la justicia (en este caso la Audiencia de Cádiz) está penalizando la “mala fe” de recurrir por recurrir.
Mucha gente cree que llevar a un banco al juzgado es como ir a la guerra. No lo es.
Es un trámite bastante aburrido si sabes qué botones tocar. Nosotros los tocamos todos los días.
Si quieres que nos encarguemos de lo tuyo y no volver a pensar en este tema hasta que cobres: abogados especialistas en gastos hipotecarios de ING.
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Preguntas que te haces antes de reclamar (y que el banco reza para que nadie te responda)
1. ¿Qué me tienen que devolver exactamente?
El 50% de la factura de la Notaría, y el 100% de las facturas de registro, gestoría y tasación. Todo eso que te obligaron a tragar cuando firmaste antes de 2019. Lo único que asumes tú es el impuesto (AJD). El resto del dinero tiene que hacer el viaje de vuelta a tu cuenta. Sin excusas.
2. ¿Y los intereses? ¿Desde cuándo cuentan?
Desde el día que soltaste la pasta.
Ni desde que pones la demanda, ni desde que el juez dicta sentencia. ING ha intentado ahorrarse esto en los tribunales, lógico. Pero les han dado un portazo en las narices. Han tenido tu dinero produciendo para ellos durante años. Ahora te lo devuelven con premio.
3. “Ya, pero meterme en abogados igual me cuesta el dinero…”
Ese es el miedo exacto que usan los bancos para que te quedes en el sofá en lugar de reclamar. Les funciona genial.
Pero la realidad es otra: si la cláusula es abusiva (y lo es), el juez condena al banco a pagar las costas.
Es decir, a nosotros nos paga el banco, no tú. Reclamar lo que es tuyo te sale a coste cero.
4. Vale, voy a reclamar. ¿Cuánto me va a costar que miren mi escritura para saber si el banco me debe dinero?
Te lo pongo muy fácil, de frente y sin letra pequeña. Tienes dos opciones. Si quieres venir a vernos y sentarte con nosotros en el despacho, te cobramos 60 €.
Pero, si eres de los que prefieren hacerlo todo desde el sofá de casa sin perder tiempo en atascos, nos envías la documentación por email, le echamos un ojo y te decimos si tienes caso por exactamente 0 €. Sí, lo has leído bien. Nos mandas los papeles, los estudiamos y te damos la respuesta.
5. Pero si les mando los papeles por email y le echan un ojo, ¿luego me van a quitar el 20% de lo que el banco me devuelva, como hacen las plataformas de internet?
Con nosotros eso no pasa. Te miramos los papeles por 0 € a distancia (o por 60 € si vienes al despacho). No nos gusta meter la mano en tu dinero recuperado.




