
En 30 segundos
Los bancos tienen paciencia. Tienen dinero. Y tienen abogados.
Pero a veces, ni con todo eso les basta cuando la ley dice que se han pasado de la raya.
Hoy te traigo una historia que te va a sonar. Una historia de alguien como tú, que se llama Erica, se plantó ante un gigante como Wizink y le dijo: “basta”. Y ganó.
Si tienes una tarjeta de estas en la cartera, de las que pagas y pagas y la deuda nunca baja, lee esto con atención.
Analizamos la Sentencia n.º 8/2026 de 13 de enero de 2026, dictada por la Sección 11 de la Audiencia Provincial de Barcelona (Id Cendoj: 08019370112026100005). Si haces clic aquí, puedes descargar el texto completo de la Sentencia n.º 8/2026, dictada por la Audiencia Provincial de Barcelona.
“Los argumentos de Erica”: dónde estaba la trampa
Erica firmó su contrato de tarjeta con Wizink el 1 de marzo de 2017.
Seguro que la historia te la sabes: te ofrecen una tarjeta, te dicen que es cómoda, que pagas poco a poco. Pero Erica se dio cuenta de que algo no cuadraba.
Su argumento principal fue sencillo pero demoledor: “Señoría, esto es usura”.
Erica demandó pidiendo la nulidad del contrato porque el interés que le cobraban (un 27,24% TAE) era usurario. Y subsidiariamente, dijo que las cláusulas eran abusivas y que no se entendían.
Su objetivo: que se anule el contrato y que Wizink le devuelva todo lo que haya pagado por encima del dinero que ella realmente gastó.
Los argumentos de Wizink: la defensa de siempre
Wizink Bank, por su parte, hizo lo que hacen siempre. Defenderse con uñas y dientes.
Dijeron que no, que de usura nada. Alegaron que ese interés era el “precio habitual del mercado” para este tipo de tarjetas y que todas sus cláusulas eran válidas.
Básicamente, trataron de convencer al juez de que cobrar un 27% es lo más normal del mundo y que, por tanto, no tenían por qué devolver ni un euro.
La decisión del Juzgado: el primer golpe
El caso cayó primero en el Juzgado de Primera Instancia n.º 29 de Barcelona.
Y el Juez de instancia no tuvo dudas. Le dio la razón a Erica.
Declaró la nulidad del contrato por usurario. La consecuencia fue clara:
- Erica solo tiene que devolver el dinero que gastó. Ni un euro de intereses.
- Si Erica ya había pagado más dinero del que gastó (entre cuotas e intereses), Wizink tenía que devolverle la diferencia.
Wizink, por supuesto, no se quedó quieto y apeló a la Audiencia Provincial.
La decisión de la Audiencia: matemáticas simples contra la usura
Aquí es donde la cosa se pone interesante. Wizink recurrió diciendo que el juez se había equivocado al comparar los tipos de interés.
Pero la Sección 11 de la Audiencia Provincial de Barcelona ha cogido la calculadora y ha aplicado la doctrina del Tribunal Supremo (esa famosa sentencia de febrero de 2023).
Atento a la fórmula, porque es la clave de tu reclamación:
El Tribunal dice que hay que comparar la TAE de la tarjeta con el tipo medio del mercado (llamado TEDR) en el momento de la firma. Y si la diferencia es de más de 6 puntos, es usura.
Hicieron las cuentas para el caso de Erica (año 2017):
- Interés medio (TEDR) en 2017: 20,80%.
- Interés que Wizink le cobraba a Erica: 27,24%.
- Diferencia: 6,44 puntos.
Como 6,44 es más que 6, el Tribunal lo tiene claro. Cito textualmente el fundamento clave:
“Resulta que el interés pactado del 27,24% superaba en 6 puntos el tipo de mercado promedio, por lo que debe considerarse notablemente superior al normal del dinero (…) resulta manifiestamente desproporcionado”.
Resultado: desestiman el recurso de Wizink, confirman la nulidad y condenan al banco a pagar las costas del juicio. Erica recupera su dinero.
Conclusión
Wizink intentó pelear alegando que el mercado es así. La Audiencia Provincial de Barcelona le ha respondido con la ley y la jurisprudencia en la mano: cobrar un 27% en 2017 es usura. Punto.
Esta sentencia nos recuerda que, aunque el banco sea gigante, las matemáticas y la ley están de parte del consumidor cuando se superan los límites. Si tienes una tarjeta anterior a 2019 con intereses disparados, no estás obligado a soportarlo. Erica no lo hizo, y ahora vive más tranquila.
¿Te ayudamos a hacer lo mismo? Si haces clic aquí, te contamos cómo es el procedimiento para reclamar los intereses de tu tarjeta.
Si tienes dudas, escríbenos y lo miramos.
Si estamos hasta arriba de trabajo, te diremos quién podría echarte una mano.
Nuestro e-mail es info@roda-abogados.com
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Lo que te estás preguntando ahora mismo (y la verdad sin rodeos)
1. Vale, suena bien, pero… ¿Qué significa exactamente que mi tarjeta sea ‘usuraria’?
Significa que te han tomado el pelo y el Juez se ha dado cuenta. Así de simple.
En idioma de la calle: que el banco te cobró un precio por el dinero que es ilegal.
En idioma de tu bolsillo: que el contrato se va a la basura. Desaparece.
¿Y qué pasa cuando el contrato desaparece? Que se hace borrón y cuenta nueva. Tú solo tienes que devolver el dinero exacto que gastaste en compras o retiradas del cajero. Ni un euro más. Todo lo que hayas pagado de más en intereses, comisiones raras o seguros que no pediste, el banco te lo tiene que devolver.
En el caso de Erica, el Juez dijo que un 27% de interés era pasarse tres pueblos (bueno, dijo “notablemente superior al normal del dinero”, pero nos entendemos).
2. Mi tarjeta es viejísima, mucho antes de 2017. ¿Llego tarde?
No. La usura no caduca. Si te estafaron hace 10 años, te estafaron.
Lo único que cambia es la calculadora. El Tribunal Supremo dice que hay que mirar qué interés era el “normal” en el año en que firmaste el contrato.
Si firmaste en 2005, miramos los números de 2005. Si fue en 2015, los de 2015. La regla de oro que usamos ahora (y que ha usado la Audiencia de Barcelona en esta sentencia) es la de los 6 puntos: si tu tarjeta supera en 6 puntos al precio normal del dinero de ese año, les tenemos pillados.
Tú no te preocupes por buscar los boletines del Banco de España. De eso nos encargamos mi padre y yo. Tú solo tráenos el contrato.
3. ¿Y si pierdo? No quiero acabar pagando abogados y debiendo más dinero.
En esto de los juicios, el que te diga que tiene una bola de cristal y que gana el 100% de las veces, te miente.
Pero te diré una cosa: no nos gusta perder el tiempo. Ni el tuyo, ni el nuestro. Si vemos que tu caso no se aguanta, te lo vamos a decir en el primer email.
Pero si es como el de Erica, las probabilidades son altísimas. Fíjate en esta sentencia: no solo anularon la deuda, sino que condenaron al banco a pagar las costas. Eso significa que los gastos de abogado y procurador los terminó pagando Wizink, no Erica.
El banco juega a que tengas miedo y no hagas nada. Tú verás si les sigues el juego o nos escribes.
4. He oído que el Supremo ha dicho algo de ‘solo los últimos 5 años’. ¿Es verdad o es un bulo del banco?
No es un bulo. Es la nueva realidad. Y te lo voy a explicar claro, porque hay mucho ruido con esto.
Hasta hace poco, recuperar el dinero era como viajar en el tiempo: podíamos reclamar los intereses desde el día uno, aunque fuera una tarjeta de 1990. Pero el Tribunal Supremo, en marzo de 2025 (Sentencia 350/2025), ha echado el freno de mano.
Ha dicho dos cosas. Una buena y una menos buena.
La buena: la nulidad es desde siempre. Si tu contrato es usurario, lo es hoy y lo era hace 20 años. Eso no cambia.
La menos buena (el hachazo de los 5 años): a la hora de devolverte el dinero, el Supremo ha dicho que la “acción para reclamar la pasta” tiene fecha de caducidad. Solo puedes recuperar los intereses pagados de más en los 5 años anteriores a tu primera reclamación.
¿Qué significa esto para ti?
Que cada mes que pasas sin reclamar, es un mes de dinero que pierdes por el desagüe y ya no vuelve.
Que si reclamas HOY, recuperamos lo de los últimos 5 años. Lo anterior, lamentablemente, se lo queda el banco (gracias al Supremo).
Conclusión: Antes podíamos tomarnos esto con calma. Ahora el tiempo corre en tu contra. Si tienes una tarjeta, no esperes a “ver qué pasa”. El contador de los 5 años está en marcha y solo se para cuando enviamos el burofax.
¿Te ayudamos a parar el reloj ya?



