
En 30 segundos
Hoy analizamos la sentencia n.º 17/2026 de 22 de enero de 2026, dictada por la Sección 4 de la Audiencia Provincial de Barcelona (Id Cendoj: 08019370042026100009). Esta resolución es una mina de oro para entender que, en derecho, si quieres decir “adiós”, no puedes decir “te subo el alquiler” en la misma frase.
El origen del conflicto
Imagina que llevas viviendo en la misma casa desde 2008.
Todo va bien, el tiempo pasa, y de repente, años después de que tu contrato “oficial” terminara, recibes un papel.
La dueña, Micaela, quiere vender la casa y te dice que te vayas. Tú, Cipriano, que llevas ahí media vida, dices que de eso nada. La dueña manda un burofax que es un auténtico jeroglífico: te pide que te vayas, pero a la vez te dice cuánto te sube el alquiler el mes que viene. Un lío monumental.
La propietaria que demandó
Micaela (la propietaria) fue al juzgado convencida de que tenía la sartén por el mango.
Su argumento era sencillo: el contrato se acabó en 2016, estamos en lo que se llama “tácita reconducción” (el contrato se renueva mes a mes o año a año), y con avisar con 15 días de antelación sobra para recuperar la llave. Para ella, el burofax enviado en septiembre era más que suficiente para que Cipriano hiciera las maletas en octubre.
El inquilino al que llevaron al Juzgado
Cipriano (el inquilino) no se quedó de brazos cruzados. Su defensa fue brillante: “Señoría, no me puedo ir porque no sé qué quiere la dueña”. Alegó que el burofax era contradictorio.
¿Cómo me vas a echar el 31 de octubre y, en el mismo papel, decirme que a partir de octubre la renta sube a 477,96 euros y que te la pague? Si me pides que te pague más, es que quieres que me quede.
Lo que decidió el Tribunal
El Tribunal le dio la razón al inquilino, pero con un matiz. Aunque la dueña tenía derecho legal a echarlo porque el contrato era mensual, lo hizo de forma chapucera.
La clave está en el Fundamento de Derecho Cuarto: el aviso debe ser “claro, terminante e inequívoco”. Al mezclar la subida de alquiler con el adiós, creó una ambigüedad que la justicia no tolera.
El fallo fue: Cipriano se queda en la casa, pero Micaela no tiene que pagar las costas del juicio porque, técnicamente, el tema era complejo y generaba dudas.
Implicaciones prácticas para propietarios e inquilinos en Canarias
Si tienes un local en Las Palmas o un piso en Tenerife, saca la libreta:
- Para propietarios: si quieres que el inquilino se vaya, el burofax tiene que ser más claro que el agua del Hierro. No pidas atrasos ni subas la renta en el mismo documento donde pides la llave. Si hablas de dinero futuro, estás admitiendo que el contrato sigue vivo.
- Para inquilinos: revisa cada coma de lo que te manden. Si el propietario duda o se contradice, tienes una oportunidad de oro para ganar tiempo o mantener tu techo. La ambigüedad del dueño es tu mejor defensa.
Conclusión
En derecho inmobiliario, un error de redacción puede costarte años de posesión o miles de euros en rentas. No te la juegues con plantillas de internet. Si tienes dudas con tu contrato, escríbenos a: info@roda-abogados.com.
Si estamos hasta arriba de trabajo, te diremos quién podría echarte una mano.
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Lo que nadie te cuenta (y tu cuñado ignora) sobre el alquiler.
1. ¿Es verdad que un papelito mal escrito puede hacerme perder el juicio aunque tenga razón?
La justicia no lee mentes, lee papeles. Si le mandas un burofax a tu inquilino que parece un mensaje de un ex arrepentido (ahora te quiero echar, ahora te subo la renta), el juez va a proteger al que vive en la casa porque tu voluntad no es “clara ni terminante”. En el derecho, o se es claro o se pierde.
2. ¿Qué es eso de la “tácita reconducción”? Suena a latín…O a castellano antiguo…
Es lo que pasa cuando el contrato de la LAU se agota (como le pasó a Micaela en 2016) y el inquilino sigue allí con el visto bueno del dueño. El contrato se “reencarna” en uno nuevo bajo las reglas del Código Civil, normalmente renovándose mes a mes si la renta se fijó mensual, o, año a año si la renta se fijó de manera anual. Es un terreno pantanoso donde cada mes (o cada año), es una vida nueva.
3. Tengo un lío parecido, ¿cuánto cuesta que le echen un ojo a mis papeles?
60 €. Así de simple. Nos envías la documentación, o nos reunimos, analizamos tu caso y te decimos si tienes las de ganar o las de perder. Sin rodeos.
4. He visto abogados que dan la primera consulta gratis, ¿por qué ustedes cobran 60 €?
Me parece una idea fantástica que existan. De verdad. Pide cita con ellos primero. Entra, cuéntales tu caso y, si consigues salir de allí sin que te hayan clavado el anzuelo en el labio para que firmes una hoja de encargo de miles de euros, vuelve con nosotros. Aquí pagas 60 € por adelantado porque nuestra experiencia no son un cebo de marketing, son la solución a tu problema.



