
En 30 segundos
Esto te interesa si creías que por haber perdido tu casa en una subasta ya no podías reclamarle nada al banco.
Analizamos la sentencia n.º 40/2026 de 20 de enero de 2026, dictada por la Sala de lo Civil (Sección 1ª) del Tribunal Supremo (Id Cendoj: 28079110012026100025). Lo que viene a decir el Alto Tribunal es que el partido no se acaba cuando el árbitro pita el final, sino cuando se revisan las jugadas.
Si el juez de la ejecución no miró tus cláusulas, puedes reclamar hoy. Si haces clic aquí, puedes descargar el texto completo de la Sentencia n.º 40/2026, dictada por el Tribunal Supremo.
Los argumentos de los afectados (Virgilio y Ana contra Goliat)
Virgilio y Ana firmaron su hipoteca el 25 de octubre de 2011.
Las cosas se torcieron, el banco ejecutó y perdieron la vivienda. Pero no se quedaron quietos. En 2018, presentaron una demanda diciendo: “Oiga, que mi hipoteca estaba llena de trampas”.
Argumentaron que el contrato tenía cláusulas nulas por falta de transparencia y abusivas (suelo, gastos, intereses de demora, vencimiento anticipado). Básicamente, dijeron que aunque la casa ya no fuera suya, el banco les debía dinero por haberles cobrado de más durante años y querían que se declarara nulo todo el procedimiento o, al menos, que les devolvieran la pasta de lo cobrado indebidamente.
Los argumentos del banco (Caixabank)
Caixabank S.A., como te puedes imaginar, sacó el escudo habitual. Su argumento fue sencillo y, aparentemente, lógico: “Esto ya es cosa juzgada”.
Dijeron que ya hubo un procedimiento de ejecución hipotecaria (el número 531/2015), que la casa ya se había subastado y adjudicado en 2017, y que Virgilio y Ana tuvieron su oportunidad de quejarse en ese momento. Si no lo hicieron entonces, mala suerte. Para el banco, reabrir el caso ahora era hacer trampas. Se opusieron a todo basándose en que el tren ya había pasado.
La decisión del Juzgado
El Juzgado de Primera Instancia n.º 5 bis de Alicante se quedó a medio camino. No anuló la ejecución ni les devolvió la casa, pero sí les dio la razón parcialmente en las cláusulas “menores”. Declaró nulas las cláusulas de gastos, comisión por reclamación de posiciones deudoras e intereses de demora. Condenó a Caixabank a pagarles 450 euros más intereses. Una victoria moral, pero que sabía a poco porque no entraba al fondo de la cuestión principal.
La decisión de la Audiencia Provincial de Alicante
Aquí vino el jarro de agua fría. La Sección 8.ª de la Audiencia Provincial de Alicante le dio la razón al banco y cerró la puerta en las narices a Virgilio y Ana.
Su argumento fue la “cosa juzgada”. Dijeron: “No puede utilizarse un proceso declarativo posterior para oponer aquellas alegaciones que pudieron efectuarse en el proceso de ejecución anterior porque lo impide la fuerza de cosa juzgada”. Básicamente, les dijeron que habían llegado tarde y que no había nada más que hablar. Confirmaron la sentencia anterior e impusieron las costas a la familia.
La decisión del Tribunal Supremo
Y entonces llegó el Supremo y puso orden. Le dio la razón a Virgilio y Ana (los consumidores). El Supremo, basándose en el TJUE, dijo que de cosa juzgada, nada.
El fundamento clave es demoledor: “No existiendo una resolución firme, dictada en el proceso de ejecución, que contenga un pronunciamiento expreso y motivado […] que enjuicie […] el carácter abusivo de las diversas cláusulas impugnadas […], no existe cosa juzgada“.
Es decir, si en el juicio donde te quitaron la casa el juez no escribió explícitamente “he revisado las cláusulas y son legales”, entonces no hay cosa juzgada. El Supremo anuló la sentencia de la Audiencia y les ha obligado a volver a dictar sentencia entrando al fondo del asunto, porque el derecho del consumidor a no estar vinculado por cláusulas abusivas no caduca por el silencio del juez anterior.
Conclusión
Esta sentencia es un balón de oxígeno. Significa que miles de personas que perdieron su vivienda en ejecuciones hipotecarias donde los jueces actuaron como autómatas sin revisar el contrato, tienen una segunda oportunidad.
No para recuperar la casa (si hay un tercero que la compró de buena fe), pero sí para recuperar todo el dinero que el banco les cobró de más ilegalmente. Virgilio y Ana han demostrado que, a veces, David gana a Goliat incluso después de muerto.
Si tienes un caso parecido y quieres recuperar tu dinero, escríbenos y lo miramos.
Si estamos hasta arriba de trabajo, te diremos quién podría echarte una mano.
Nuestro e-mail es info@roda-abogados.com
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de este análisis. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Preguntas que te podrías estar haciendo
1. ¿Si ya no tengo la casa puedo reclamar?
Sí, lo dice el Supremo en la sentencia que analizamos en este artículo. Que te quitaran la casa no significa que te hayan quitado la razón en esto.
2. ¿Cuánto tiempo tarda esto?
La Justicia en España es lenta. No te voy a mentir. Puede tardar meses o un par de años. Pero el dinero, cuando llega con intereses, sabe a gloria.
3. ¿Es seguro que gano?
En Derecho la palabra “seguro” la usan los mentirosos. Pero si tu hipoteca es de antes de 2019, tienes muchas papeletas de que el banco te haya colado goles por toda la escuadra. Déjanos ver los papeles y te decimos la verdad, sin cuentos.
4. ¿Cuánto cuesta que me lo miren?
60 €.
5. Vale, ¿y por qué voy a pagar 60 € si “Reclama Gratis” no me cobra nada al principio?
Porque preferimos cobrarte 60 € ahora, que quedarnos con tu viaje a Disney después.
Te lo explico rápido.
Cuando ves un anuncio de “Reclama Gratis”, lo que suele decir la letra pequeña es que, cuando ganen, se quedarán con un 20% o un 25% de TU dinero recuperado + IVA o IGIC.
Haz cuentas. Si recuperas 12.800 € (una cifra habitual en casos de cláusula suelo o revolving), ese despacho “gratis” se va a quedar con 3.200 € de tu indemnización.
3.200 €.
Eso es una reforma del baño. O el viaje a Disney con tus hijos que llevas años posponiendo.
En cambio, nosotros funcionamos al revés:
1. Te cobramos 60 € al principio por estudiar tu caso a fondo (porque somos artesanos, no una fábrica de churros, y nuestro tiempo, como el tuyo, vale dinero).
2. Si es viable y ganamos, tú recuperas el 100% de tu dinero. Todo.
3. Nuestros honorarios restantes los paga el banco (las costas judiciales), no tú.
Así que la elección es tuya: ¿Prefieres pagar 0 € ahora y perder 3.200 € (el viaje a Disney) al final? ¿O prefieres invertir 60 € ahora y quedarte con todo tu dinero?
Tú decides quién se va a Disney: tu familia o el dueño de la plataforma de reclamaciones.



