
En 30 segundos
Te vas a reír. O quizás te asustes.
Depende de si acabas de comprar una casa que puede tener vicios ocultos en Canarias o estás pensando en hacerlo. Pero déjame que empiece por un sándwich. Sí, un sándwich.
El escándalo viral: cuando el laboratorio dice que “eso” no es atún
En 2021, se montó un lío monumental en California. Dos mujeres demandaron a la cadena Subway.
¿La razón? Decían que el atún de sus bocadillos… No era atún. Y no es broma.
Presentaron pruebas de laboratorio. Decían que el ADN del pescado no aparecía por ningún lado. Alegaban que aquello era una mezcla rara, una especie de “potingue” (ellos lo llamaron “concocciones”) que imitaba al pescado, pero que tenía trazas de pollo, cerdo y vete a saber qué más.
Imagínate el titular. “El atún que no es atún”.
Subway, claro, entró en pánico. Su reputación se fue al suelo en cuestión de horas. Tuvieron que salir a defenderse con uñas y dientes.
Explicaron que al cocinar el atún a altas temperaturas para enlatarlo, el ADN se rompe. Se desnaturaliza.
Básicamente, el atún estaba tan cocinado que la ciencia ya no podía reconocerlo como atún. Pero era atún. O eso decían ellos.
La cosa acabó en julio de 2023. La demanda se desestimó. Subway ganó porque probar el fraude era científicamente casi imposible.
Vicios ocultos en Canarias: la realidad tras el “lavado de cara”
¿Y por qué te cuento esto en el blog de un despacho de abogados en Canarias?
Porque mi padre y yo vemos “Sándwiches de atún” todas las semanas en nuestro despacho.
Pero no se comen. Se viven. Lo vemos cuando vienes a vernos porque:
- Compraste un ático en Las Palmas con unas vistas increíbles…Y resulta que la terraza es ilegal y el Ayuntamiento la quiere tirar.
- Alquilaste un local para tu negocio en el sur…Y resulta que no tiene licencia de actividad ni la puede tener.
- Compraste una villa reformada…Y a los dos meses las tuberías revientan porque la reforma fue solo pintura y pladur (el famoso “lavado de cara”).
Aliud pro alio: el nombre jurídico de la estafa
En derecho, esto tiene un nombre muy elegante. Se llama “Aliud pro alio”. Significa, literalmente, “una cosa por otra”.
Es cuando compras atún, y te dan pollo. O cuando compras una casa habitable, y te dan una ruina maquillada.
El “ADN” de tu casa está en los papeles, no en las paredes
La diferencia entre el caso de Subway y tu casa es una: la prueba.
En el caso del sándwich, el ADN estaba destruido por el calor y era difícil probar el engaño. En el caso de tu vivienda o tu local, el “ADN” son los papeles. El Registro de la Propiedad. Las licencias urbanísticas. Los informes periciales.
Ahí es donde la mayoría de la gente falla. Se enamoran de la “apariencia del atún”. Ven el piso bonito, recién pintado, con los muebles de Ikea puestos con gusto. Y firman. Sin mirar si lo que hay debajo es atún de verdad o una mezcla rara.
Cuando te das cuenta, el vendedor ya ha cobrado y tú tienes un problema que vale miles de euros. Y te aseguro que intentar arreglarlo después es mucho más caro que haberlo revisado antes.
Cómo trabajamos en el Despacho Familiar
En nuestro despacho familiar, mi padre y yo no somos biólogos. No analizamos sándwiches.
Pero somos muy buenos analizando ladrillos y contratos. Sabemos detectar cuándo un contrato de alquiler tiene cláusulas abusivas que “no son atún”. Sabemos investigar si esa vivienda que vas a comprar tiene cargas ocultas que el vendedor “olvidó” mencionar.
El caso de Subway nos enseña una lección brutal: las apariencias engañan, y probar el engaño luego es un infierno.
No seas como las demandantes de California. No esperes a tener el problema para buscar la solución, porque a veces (como les pasó a ellas), puedes perder aunque creas tener razón.
Verifica primero. Asegúrate de que lo que compras es 100% real.
Si tienes dudas sobre un contrato, una compraventa o un problema con tu inquilino o casero, escríbenos.
No te vamos a invitar a un sándwich (o sí, quién sabe), pero te vamos a decir la verdad sobre tu caso.
Sin mezclas raras.
Si estamos hasta arriba de trabajo, te diremos quién podría echarte una mano.
Nuestro e-mail es info@roda-abogados.com
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de esta publicación. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.



