
En 30 segundos
Te voy a contar algo asqueroso. Pero necesario.
Porque gracias a lo que le pasó a una pobre mujer en Escocia hace casi 100 años, hoy tú tienes derechos que probablemente ni conoces. La historia va de un helado, una cerveza y un animal muerto.
Atento.
Estamos en 1928. Paisley, Escocia.
Una mujer llamada May Donoghue entra en una cafetería con una amiga.
La amiga, que debía ser muy generosa, pide un “Scotsman float”. Que básicamente es helado flotando en cerveza de jengibre.
La amiga paga. May no paga nada.
El camarero sirve el helado y vierte media botella de cerveza encima. May se lo come. Todo bien.
Pero la botella era de vidrio oscuro. Opaco. No se veía lo que había dentro.
Cuando la amiga vuelca el resto de la botella en el vaso…Sorpresa.
Cae un caracol.
En estado de descomposición.
Imagínate la escena. El asco. El shock.
May acabó en el hospital con una gastroenteritis severa y un trauma nervioso de los que no se olvidan.
Y aquí empieza el verdadero problema. El problema legal.
El muro contra el que chocó May
May quería demandar al fabricante de la cerveza, un tal David Stevenson.
Pero los abogados de la época le dijeron: “May, lo tienes crudo”.
¿Por qué?
Porque May no había comprado la cerveza. La había comprado su amiga.
En 1928, la ley decía que si no había un contrato entre tú y el fabricante (o sea, si no habías pagado tú), el fabricante no te debía nada. Podía vender veneno si quería, que si tú no eras el comprador directo, te aguantabas.
Era absurdo. Pero era la ley.
El hombre que cambió las reglas (y por qué te importa)
El caso llegó a la Cámara de los Lores en 1932.
Y un juez, Lord Atkin, soltó una frase que retumbó en todo el mundo jurídico y que hoy protege tu casa, tu salud y tu dinero.
Se inventó el “Principio del prójimo” (The Neighbour Principle).
Dijo algo así: “Usted debe tener un cuidado razonable para evitar actos que puedan dañar a su prójimo. ¿Y quién es su prójimo? Cualquier persona a la que sus acciones puedan afectar directamente”.
Boom.
Se acabó la excusa de “no firmamos ningún contrato”.
Si fabricas algo, o si eres dueño de algo, y eso causa daño a otro por tu negligencia, pagas.
Vale, ¿y esto qué tiene que ver con mi piso en Canarias?
Tiene todo que ver.
Aunque esa historia pasó en Escocia, el principio es universal. En España lo llamamos Responsabilidad Civil Extracontractual (está en el artículo 1902 de nuestro Código Civil, por si te gustan los números).
En Roda Abogados, mi padre y yo vemos “caracoles” parecidos todos los días. Pero no en botellas.
Los vemos en el sector inmobiliario:
- El propietario que no arregla una tubería, se rompe, y le arruina el techo (y los muebles) al vecino de abajo. No hay contrato entre ellos, pero hay daño. Y hay que pagar.
- El inquilino que se cae porque la barandilla de la terraza estaba podrida y el dueño “no lo sabía”.
- La constructora que te vende un piso y a los dos años salen grietas que no se ven a simple vista (como el caracol en la botella oscura).
La lección es simple: no hace falta tener un papel firmado para tener derechos.
Si alguien ha sido negligente y eso te ha causado un daño (físico o económico), existe un nexo. Y la ley te protege.
No te comas el caracol
A veces, por no querer líos, nos tragamos el problema.
Pensamos que como no somos los dueños, o como no compramos directamente tal cosa, no podemos reclamar.
May Donoghue podría haberse ido a casa a llorar y a vomitar tranquila. Pero decidió pelear. Y cambió la historia.
Tú no tienes que cambiar la historia mundial. Solo tienes que proteger la tuya.
Si tienes un problema con tu vivienda, un local, o un daño que te han causado y no sabes por dónde cogerlo, no des nada por perdido.
En este despacho somos familia. Sabemos lo que cuesta ganar el dinero y lo que duele que te tomen el pelo.
Si crees que tienes un “caracol” en tu vida, escríbenos y vamos a por ello. Como hizo May.
Si estamos hasta arriba de trabajo, te diremos quién podría echarte una mano.
Nuestro e-mail es info@roda-abogados.com
¿Quién está detrás de este artículo?
Andrés Roda es el abogado responsable de esta publicación. Si quieres saber en manos de quién estás, conoce su trayectoria o revisa los casos de éxito y repercusión mediática que avalan su experiencia.
Fuente: si quieres saber más del caso, si haces clic aquí, puedes acceder a la web de la Corte Suprema de Reino Unido.



